Mostrando entradas con la etiqueta delito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta delito. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de mayo de 2020

Ucrania: Bebés almacenados en stock por empresas sin autorización legal de tutela de menores



30/04/2020
AUTORA


Berta O. García
Docente









¿Qué pasará con los bebés que van a nacer de vientre de alquiler en Ucrania durante este periodo de confinamiento y cierre de fronteras debido al Covid-19? Esta era la pregunta que me rondaba la cabeza. Los medios se hacían eco de la situación que vivían algunas familias «atrapadas» en Kiev, pero ¿y los bebés que nacerían solos?, ¿tendría el Estado ucraniano previstas medidas de protección y tutela hacia los bebés nacidos en Ucrania por vientre de alquiler de ciudadanas ucranianas? No se sabía nada de ellos.

Lo cierto es que el Estado ucraniano se ha desentendido de esos bebés. Nos enteramos en qué situación viven por las redes sociales y la web de la empresa de vientres de alquiler Biotexcom, que sigue operativa en Ucrania a pesar del escándalo en el que se vio envuelta en 2018 por tráfico de personas, falsedad documental y evasión de impuestos, entre otros delitos.

Es la propia empresa la que muestra a esos bebés en sus cunas en un gran salón del hotel Venecia en Kiev –hotel a disposición de los clientes que contratan el paquete de alquiler de vientre VIP–, a cargo de cuidadoras en un régimen laboral cuando menos abusivo, ya que Biotexcom se jacta de tenerlas allí confinadas con los bebés por periodos de 30 días, sin poder ver a sus seres queridos más que por videoconferencia.

Así pues, el Estado ucraniano discrimina a esos bebés simplemente por el procedimiento por el que han venido al mundo, a pesar de –insisto– haber nacido en Ucrania de madres ucranianas. Una vulneración flagrante de derechos y garantías por parte del Estado de Ucrania hacia recién nacidos por encargo y contrato en su territorio, almacenados en stock por una o varias empresas que no cuentan con autorización legal de tutela, guarda y custodia de menores.



Imagen de BioTexCom de sus instalaciones. Es la principal empresa en Ucrania de alquiler de mujeres con fines reproductivos

Esta dejación de funciones por parte de Ucrania y lo que ello revela de desprotección hacia la parte más débil, el bebé, que es el objeto de contrato de la mal llamada «gestación subrogada», viene a sumarse a todo lo que venimos denunciando sobre la práctica de los vientres de alquiler. Mientras tanto, la empresa Biotexcom continúa su actividad a todo ritmo, ofreciendo incluso contratos online de vientres de alquiler.

Biotexcom sigue operativa en Ucrania a pesar del escándalo en el que se vio envuelta en 2018 por tráfico de personas, falsedad documental y evasión de impuestos,

Estos días atrás saltó a los medios el desmantelamiento de una red de tráfico de menores que operaba en Ucrania. Se detuvo a varias personas que regentaban una clínica de vientres de alquiler y se dedicaban a vender recién nacidos a ciudadanos chinos «solteros de una cierta orientación» (así aparecían descritos y entrecomillados en los medios), involucrados también en matrimonios ficticios con ucranianas. El viceministro de Interior de Ucrania Anton Gerashchenko emitió un comunicado en el que calificaba a la clínica como «supermercado para la venta de bebés», lo que me lleva ineludiblemente a preguntarme si acaso las clínicas que operan según la legalidad ucraniana no lo son también. Es curioso cómo en unos contextos se utilizan los términos «compra» y «venta» y en otros no, cuando el objeto de la transacción comercial –sea ésta legal o no– es siempre un bebé y es siempre a cambio de dinero.

Lo más sorprendente es que Gerashchenko añadió que el alquiler de vientres no está regulado en Ucrania, aunque tampoco prohibido por ley, y afirmó que Ucrania no debería ser «un campo de juego semilegal para la trata de bebés». Ojalá esta reflexión lleve a buen puerto y Ucrania prohíba de una vez por todas la explotación reproductiva de sus mujeres y la compraventa de recién nacidos. No obstante, hay una tarea pendiente y urgente aún a resolver por parte del Estado: la protección y tutela inmediata de esos bebés que siguen en manos de las empresas que se dedican a venderlos.

Fuente


Nota: imágenes y negritas están en la nota original






Vientres de alquiler: Mercado negro para bebés «sobrantes»



mayo 4, 2020
Por Teresa Domínguez








¿Puede sorprendernos algo más en cuestión de violación de derechos humanos de las mujeres en La India? Rita Banerji llamó mi atención hace unos días sobre un hecho muy preocupante, que la llenaba de estupor y repugnancia: el mercado negro para bebés «sobrantes» por fecundación in vitro y vientres de alquiler de parejas blancas. Una realidad que se vislumbraba en algunos casos, pero que ha tomado cuerpo de manera prominente y floreciente, en el mercado negro de un país que se supone ha puesto límites al negocio de la maternidad subrogada, precisamente por los abusos a los que se someten tanto a las mujeres como a los bebés.

Para aumentar las posibilidades de concepción y garantizar a los clientes el producto en los nueve meses, las clínicas de subrogación indias pueden jugar a dos bandas para asegurar sus ganancias través de la transferencia simultánea de embriones en dos madres gestantes para los mismos clientes y estos pagan a unas u otras en función de los «resultados» y/o pueden implantar cinco o seis embriones a la misma mujer. Mujeres que en el 90% de los casos ni siquiera saben leer ni escribir, ni se les proporciona el contrato al que son sometidas. Una vez embarazadas, se supone que se las somete a abortos selectivos, para llevar a término uno o dos embriones, en función de lo acordado con los clientes. (Esto en sí mismo ya es de por sí, bastante poco ético y muy peligroso para ellas).
Sin embargo, ahora parece que todo se recicla y sería una lástima no poder sacar beneficio de tan lucrativo negocio. Los embriones «extras» fertilizados y/o implantados no se descartan necesariamente. Y dado que la mayoría de los clientes de la India son personas occidentales blancas, las clínicas reconocen que tienen un excedente de gametos: óvulos «blancos», esperma y embriones que pueden venderse como material suelto o convertirse ya en bebés blancos en vientres «subrogados» y luego venderse a parejas sin que lo sepan (o sí) ni los propietarios del material genético, ni por supuesto los clientes.
Recientemente una pareja de Australia contrató un vientre de alquiler en India e hizo pruebas de ADN al bebé que creían «suyo». Las pruebas mostraron que no tenían relación genética alguna con el recién nacido. ¿Entonces de quien era el bebé?.


La clínica dijo que no podían darles esa información, no podían decirles de quién era. Claramente porque el propietario del material genético ya había recibido «su bebé». Y no es el único caso. El año pasado, una pareja India acudió al Tribunal Superior de Justicia de Bombay alegando que creían que el bebé que la clínica les entregó no era suyo y exigieron una prueba de ADN.

Según cuenta Rita Banerji, el Gran Poder Judicial de la India «siempre a la vanguardia» de los sistemas que violan y abusan de los derechos humanos y civiles, informó a la pareja que no permitirían una prueba de ADN a menos que «acordaran una declaración jurada para quedarse con el menor incluso si la prueba fuera negativa«. Y nos preguntamos cuántas personas que han ido a La India a contratar un vientre de alquiler, les han hecho la prueba de ADN a los bebés que compraron, para establecer que eran «suyos» genéticamente. 



Se preguntaba la escritora e investigadora si las clínicas en ese país tienen bebés de piel marrón y otros de piel blanca, de repuesto, para entregar a los compradores, para completar el lucrativo acuerdo financiero. Y se preguntaba, además, si los occidentales blancos que van la India a buscar úteros de alquiler BARATOS, alguna vez pensaron que sus gametos, o sus embriones adicionales, los «restos», los que se supone destruyen o hacen abortar selectivamente a «sus gestantes», a sus órdenes, poniendo en peligro la vida de las madres. Ellos.. sí, ¿Pensaron alguna vez que sus «genes» podrían estar creciendo en otros vientres de alquiler y ser vendidos a otros postores, usando mujeres más pobres, úteros de segunda y comerciados en el mercado negro?



Teresa Domínguez
“No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas”

Fuente

Nota: las imágenes y negritas están en el original