miércoles, 11 de marzo de 2020

Entrevistamos a Rosa Cobo: “Decir ‘no’ a la prostitución es decir no al sistema de poder patriarcal, pero también al capitalismo”


Entrevistamos a Rosa Cobo: “Decir ‘no’ a la prostitución es decir no al sistema de poder patriarcal, pero también al capitalismo”
09/12/2019
Por Daniel Seixo

En Nueva Revolución entrevistamos a Rosa Cobo, profesora de Sociología del Género, directora del centro de estudios Feministas de la Universidad de A Coruña y autora del libro “La prostitución en el corazón del capitalismo”.













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¿Se puede hablar de voluntariedad en la prostitución?

La voluntariedad o consentimiento de las personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad y falta de recursos está viciada. No hay consentimiento ni libertad cuando no hay oportunidades ni derechos. Cuando la vulnerabilidad y la pobreza son el punto de partida, la libertad se disuelve y se convierte en la ley del más fuerte.

¿Está la prostitución estrechamente ligada al sistema capitalista?

La prostitución es una industria internacional ilícita, interconectada, con numerosos brazos en la economía ilícita. Para muchos países es una estrategia de desarrollo. Es algo parecido a una multinacional, con altos niveles de funcionalidad y de racionalidad en términos de beneficios. Las economías ilícitas, y la prostitución es la segunda o tercera a escala global en términos de beneficios, son fundamentales en los procesos de acumulación capitalista. No obstante, la prostitución se encuentra en la intersección de tres sistemas de poder: el patriarcal, el capitalista neoliberal, pero también el colonial.

¿Se puede considerar la prostitución un trabajo?

No. Los cuerpos de las mujeres no son mercancías. El cuerpo es la última frontera de soberanía que tenemos los individuos. ¿Se puede considerar trabajo una penetración anal o una mamada? Es una estrategia de supervivencia para mujeres y niñas que tienen escasas oportunidades para sobrevivir.

¿Por qué ser abolicionista?

El abolicionismo es una posición teórica y ético-política que sostiene que la prostitución es un privilegio masculino que niega el deseo de las mujeres. El abolicionismo sostiene que las mujeres deben ser para sí mismas y no para uso sexual de los varones, a no ser que esté mediado por el deseo de las mujeres. Decir ‘no’ a la prostitución es decir no al sistema de poder patriarcal, pero también al capitalismo. Este  último desea que haya cuerpos en el mercado y el primero busca que los cuerpos que están en el mercado sean de mujeres.



Rosa Cobo

¿Estamos inmersos en una época en la que la mercantilización del propio cuerpo está más presente que nunca?

Sí. En la prostitución, en la pornografía o en los vientres de alquiler. La explotación sexual se ha intensificado de tal forma que se ha convertido en una de las marcas de la explotación patriarcal, capitalista y racial/cultural en el siglo XXI.

¿Cómo influye la clase social en el negocio de la prostitución?

Influye tanto que no hay mujeres ricas en la prostitución. La prostitución se alimenta de mujeres vulnerables y con escasos recursos.

¿Cuál es la salud actualmente de la prostitución en nuestro país?

El negocio de la explotación sexual crece porque no hay leyes que lo detengan. Los proxenetas han encontrado en la sociedad española un paraíso. Lo único que necesitan y por lo que están luchando es por su regulación para así obtener seguridad jurídica y mayor legitimación social. La prostitución seguirá creciendo porque en las cárceles no hay proxenetas. Es el auténtico efecto llamada.

¿Cuál es el perfil del putero?

Acuden a la prostitución hombres jóvenes y mayores, con mayor cualificación profesional y sin ninguna, con más o menos renta socio-económica, de izquierdas y de derechas, católicos, agnósticos y ateos… Acuden a la prostitución aquellos varones que creen que el abuso sexual es un derecho natural. Sin embargo, se observa como tendencia el crecimiento de varones cada vez más jóvenes que acuden asiduamente a la prostitución.

¿Son los jóvenes los clientes más autoritarios y agresivos de los prostíbulos?

Las prácticas sexuales agresivas están creciendo tanto en la prostitución como en el porno.

¿Tiene esto que ver con una estrecha vinculación con el porno y su educación sexual?

La pornografía mainstream está contribuyendo a la formación de un imaginario sexual estrechamente vinculado al imaginario pornográfico.

La prostitución se encuentra en la intersección de tres sistemas de poder: el patriarcal, el capitalista neoliberal, pero también el colonial la prostitución se encuentra en la intersección de tres sistemas de poder: el patriarcal, el capitalista neoliberal, pero también el colonial

¿Es el porno otro tipo de prostitución?

El porno es un fenómeno social muy vinculado a la prostitución, pero también es una realidad simbólica y material distinta a la prostitución. En la pornografía, al contrario que en el cine, las prácticas sexuales no son simuladas, son reales. Por otra parte, la pornografía mainstream es gratuita debido a que es un canal de contactos de prostitución. Sin embargo, el porno es sobre todo una propuesta de los sectores más duros del patriarcado sobre lo que debe ser una mujer en el siglo XXI. La propuesta de la pornografía es la definición de lo femenino como la sexualización extrema.

¿Existe un consentimiento real entre el cliente y la prostituta?

Es un consentimiento viciado y resultado de la vulnerabilidad y pobreza de las mujeres prostituidas. ¿Hay consentimiento cuando una de las partes tiene poder y recursos y la otra parte apenas tiene ni una cosa ni la otra?

¿Qué postura mantienen los diferentes partidos políticos del arco parlamentario español acerca de la prostitución?

Desde el abolicionismo estamos esperando que los partidos que formarán el próximo gobierno hagan leyes abolicionistas como la sueca o la francesa.

¿Existe convivencia del estado con la industria de la prostitución?

El estado promueve la tolerancia hacia la prostitución. Nuestras carreteras, llenas de burdeles, auténticos campos de concentración, son la prueba de que el estado convive bien con la prostitución. Si no fuese así, los ilegalizaría.

¿Como es la realidad de los prostíbulos en España?

Las supervivientes de prostitución, Sonia Sánchez y Amelia Tiganus, los definen como campos de concentración. Espacios sórdidos en los que los puteros ejecutan actos de poder y violencia sobre las mujeres que sobreviven en esos lugares. Escuchar a Alika Kinan nos da una idea de la brutalidad criminal de los burdeles.

¿Existe prostitución de menores en el estado español?

Sí, se han detectado casos y probablemente hay muchos más en situación de clandestinidad. Ahora bien, es completamente ilegal.

¿Qué medidas aplicaría a para frenar la prostitución en la vía pública?

El problema no es la prostitución en la vía pública, sino la prostitución en sí misma. El problema reside en la vulneración de los derechos de las mujeres que están en prostitución.

Locales de “striptease”, macroburdeles, fiestas eróticas con sexo en vivo, casas de masaje, revistas pornográficas, turismo sexual,  anuncios para conseguir sexo en Internet, ¿supone la prostitución tan solo el elemento más cruel de toda una industria de explotación de la mujer?

De las mujeres en prostitución se obtiene plusvalía económica y sexual. Es una de las grandes metáforas de los sistemas patriarcales y neoliberales del siglo XXI.





¿Resulta sencillo acceder a las verdaderas caras tras el control de los prostíbulos?

Para saber lo que hay en los prostíbulos se puede leer un magnífico y breve artículo de Amelia Tiganus: La revuelta de las putas. Ella habla en sus charlas del asco, del sudor, de la violencia, del sistema de multas si no hacen lo que deben hacer: bajar a la hora prevista, contestar mal a un putero, etc. Es un sistema criminal y una nueva esclavitud vehiculada y articulada por el capitalismo criminal.

¿Qué efectos psicológicos y físicos tiene la prostitución en las mujeres?

Los daños son infinitos. Psicológicos y físicos. Depresión, ansiedad, estrés… Infecciones vaginales y bucales, dolores abdominales, enfermedades de transmisión sexual, etc.

¿Resulta posible “humanizar” la prostitución?

Hay realidades materiales que no se pueden humanizar: la prostitución, el trabajo infantil, los vientres de alquiler, las maquilas… La única alternativa es acabar con estas realidades tan opresivas para quienes no tienen oportunidades.

¿Quiénes están detrás de las campañas a favor de legalizar la prostitución?

El lobby de la explotación sexual es muy complejo. En primer lugar, lo forman los que se benefician directamente de las mujeres que están en prostitución, es decir, los proxenetas. En segundo lugar, los que se benefician indirectamente (mercado inmobiliario, agencias de viajes, empresas de bebidas alcohólicas, taxistas, hoteles, etc.) y que están en las proximidades de la industria. En tercer lugar, los demandantes de prostitución, los puteros, que sienten que el acceso sexual al cuerpo de mujeres por precio es un derecho que no quieren perder. En cuarto lugar, los grupos culturales que entienden la prostitución como un acto de libertad en lugar de como un acto de explotación económica y sexual. Hay grupos académicos e intelectuales que creen que la defensa de la libertad sexual es defender la prostitución y no diferencian entre un putero, un proxeneta y una mujer prostituida. La metáfora de la torre de marfil es muy ilustrativa para quienes no han pisado un burdel o un piso de prostitución en su vida. Probablemente si lo viesen, cambiarían de idea.

Podemos observar como en los últimos años la polémica entre colectivos pro-regularización y abolicionistas ha llegado a puntos de máxima tensión. Uno de los episodios más recientes lo encontramos en la suspensión por parte de la facultad de Sociología de la UDC de unas jornadas sobre «trabajo sexual», ¿se mostró usted favorable a esa suspensión? ¿qué motivos la llevaron a tomar esa postura?

Esas jornadas promovían entre el alumnado el trabajo sexual. Bajo mi punto de vista la consideración de la prostitución como un trabajo es una clara vulneración de los derechos humanos de las mujeres prostituidas. El lobby de la explotación sexual necesita a las universidades: en primer lugar, porque si las universidades se pronuncian mayoritariamente a favor de la prostitución como un trabajo, eso se convierte en un argumento de autoridad y en una fuente de legitimidad social; en segundo lugar, porque quieren promocionar la idea de que la prostitución es una solución para resolver cualquier problema económico que pueda tener una estudiante. Promueven la idea de que la prostitución ocasional es una alternativa para la falta de recursos. El lobby contempla a las estudiantes como una población que potencialmente puede cubrir las necesidades de mujeres para su industria; en tercer lugar, porque si los estudiantes varones no reciben el mensaje de que la prostitución está bien, no se ampliaría la población de puteros. La estrategia del lobby de promover la prostitución en la universidad y en secundaria ya se ha puesto en marcha en diversos países, como Argentina o México. Toda industria necesita ampliar el mercado en términos de producción y consumo. Se necesitan mercancías y consumidores. Se necesitan mujeres de diversos estilos para la industria. La universidad puede proporcionar un tipo de mujeres que no están en los burdeles.

Cuando la vulnerabilidad y la pobreza son el punto de partida, la libertad se disuelve y se convierte en la ley del más fuerte

¿Por qué el movimiento feminista está tan dividido en la cuestión de la prostitución?

No está tan dividido en la realidad. Hay mucho interés por parte del lobby de la explotación sexual por sobredimensionar el debate porque si una parte del feminismo está a favor de la prostitución eso es un balón de oxígeno para quienes defienden esa institución. El movimiento feminista está conformado por una red de asociaciones y organizaciones de mujeres que en la mayoría de los casos tienen una perspectiva abolicionista sobre la prostitución aunque no hayan hecho del abolicionismo el objetivo político preferente.

Habitualmente los colectivos pro-prostitución o regulacionistas argumentan que el discurso aboliconista estigmatiza a las prostitutas, ¿comparte esa opinión?

Querer acabar con una institución que es una fuente inagotable de explotación económica y sexual no estigmatiza; lo que estigmatiza es garantizar los instrumentos jurídicos y políticos para que la prostitución siga reproduciéndose históricamente. Eso es lo que hacen las posiciones regulacionistas de la prostitución.

¿Consideran que el gobierno debería actuar contra los intentos por articular sindicatos de trabajadoras sexuales?

Ya lo ha hecho la Audiencia Nacional, que ha reconocido que los sindicatos son estrategias para legalizar la prostitución por la puerta de atrás.

¿Ofrece el estado recursos reales a las mujeres que quieren abandonar la prostitución?

No, en absoluto. Se necesitan políticas públicas: derechos de ciudadanía, es decir, permisos de residencia; solución habitacional; formación profesional; apoyo psicológico integral; salario mínimo garantizado; apoyo a los hijos e hijas de las mujeres que han estado en prostitución…

¿Realmente resulta posible abolir la prostitución en España?

Es posible hacer políticas abolicionistas que disuadan a los proxenetas, que les empuje a ver que sus negocios peligran y no son tan rentables como lo eran cuando la prostitución era tolerada. También es posible que nuestros chicos se socialicen en la idea de que no tienen el derecho a acceder por dinero al cuerpo de mujeres vulnerables y pobres. Al mismo tiempo, se debilita la idea de que si un grupo de mujeres está en prostitución, todas somos potencialmente prostituibles. Las políticas abolicionistas no hacen desaparecen la prostitución, pero la desaparecen y erosionan el imaginario de la masculinidad hegemónica.

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Vientres de alquiler: Interés superior del menor Vs interés superior de la industria

Vientres de alquiler: Interés superior del menor Vs interés superior de la industria





 10/05/2019


TeresaDominguez 









A todos se nos llena la boca con los Derechos Humanos, a una gran parte incluso en defensa de los derechos de las mujeres. Apelamos a la “libertad” para justificar negocios millonarios como la prostitución, el porno… . Pero nos superamos cuando apelamos a los Derechos Humanos para justificar los vientres de alquiler, ilegales en nuestro país, remitiéndonos “al interés superior del niño”. Es lo que yo llamo la hipocresía del interés superior. Que no es otra cosa que el interés superior de los que creen que el dinero todo lo compra, y el interés superior de una industria floreciente en el filón del negocio de la bio-economía mundial.

El “trabajo reproductivo“, en sociología, economía y demografía, es todo lo que se relaciona con la reproducción humana, el trabajo de los cuidados, frente al “trabajo asalariado”. Según la OIT Organización Internacional del Trabajo, el trabajo de cuidados no remunerado no es reconocido ni social ni económicamente. De hecho, el valor del trabajo de cuidados no remunerado se calcula en un 25% de la economía española según fuentes expertas, y si se aplicaran políticas de igualdad, la economía europea generaría 10,5 millones de empleos más hasta 2050 y el PIB per cápita aumentaría cerca del 10%.

Según SciELO, el trabajo reproductivo sigue siendo una responsabilidad eminentemente femenina, a pesar del aumento en la participación de los hombres. “Los cambios legales, sociales y culturales de los últimos años no han conseguido eliminar el modelo tradicional de adscripción del trabajo reproductivo”. (El trabajo reproductivo o doméstico.). Y mientras las instituciones internacionales se debaten en encontrar una respuesta digna y política a esta brecha, el neocapitalismo vuelve a sumergir a las mujeres en lo que la filósofa Ana de Miguel define como “nuevos nichos de trabajo”: la compraventa de leche, la prostitución, el porno, la venta de óvulos, la llamada “gestación subrogada”: los vientres de alquiler.

Nunca se ha reconocido como trabajo lo que las mujeres han hecho de puertas para adentro, mientras que a la Unión Europea no le ha costado nada reconocer a la prostitución como trabajo. De hecho en el tema que tratamos, los vientres de alquiler, seguimos en la misma línea, apelar al “altruismo de las mujeres” frente a la situación de desigualdad que genera, a la división sexual del trabajo, la violencia económica y el papel (intereses) de los gobiernos y altas instituciones internacionales ante esta flagrante violación de Derechos Humanos a mujeres y bebés.

Pero vayamos a la adopción. El Consejo de Ministros, el 22 de marzo 2019, aprobó un Real Decreto con el que desarrolla la Ley 26/2015 de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia de Adopción Internacional, lo que se supone facilitará el proceso. La nueva Ley de Infancia modifica el proceso y obliga a actualizar los listados. Todo ello coincide con que las adopciones tanto nacionales como internacionales caen en picado, la reducción de las adopciones a escala mundial ha alcanzando un porcentaje superior al 70% en prácticamente todos los lugares del mundo. Y es inevitable que esta caída se relacione, no solo con las dificultades en el proceso, sino con el auge de una práctica que atenta contra derechos humanos fundamentales, los vientres de alquiler. Según El País, España ha pasado de 5.541 a 531 adopciones internacionales en poco más de una década, lo que supone una caída de más del 90%.

En la opinión consultiva del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (CEDH) sobre filiación de bebés nacidos de vientres de alquiler, en respuesta al caso Mennesson, se insta a los estados de manera no vinculante a reconocer a la madre de intención, a través de la figura de la adopción, apelando al bien superior del niño, todo ello sin dejar de reconocer que muchas situaciones entrañan riesgos para los derechos humanos, tanto de las criaturas como de las madres. La posición del gobierno francés sobre este tema, es de prohibición estricta a la llamada gestación subrogada, posición que comparten otros partidos políticos que reconocen que Francia no tiene la obligación de transcribir el resultado de un acto cometido en la ilegalidad porque “Se trata de retorcer el derecho” (SIC F. Xavier Bellamy). León Fernando del Canto, abogado, califica la respuesta consultiva como una ficción jurídica. Marlène Chiappa, secretaria de Estado de Igualdad, se opone fervientemente a la llamada maternidad subrogada. Y se mantiene en la posición de la prohibición.

En un artículo reciente, la abogada francesa Yannick Luce, analizando la respuesta consultiva de la Corte Europea, emitida el miércoles 10 de abril de 2019, se pregunta si Francia debe necesariamente reconocer el vínculo de la filiación con la madre de intención y si repercute el hecho de que en algunos casos la madre de intención ni siquiera es la que dona el óvulo, o en el caso mismo de que la misma madre que gesta es la que lo proporciona. (Subrogación tradicional). También recuerda que no hay consenso entre los Estados miembros del CEDH sobre la práctica de los vientres de alquiler. La realidad es que el Tribunal no adopta una posición sobre el principio mismo de la maternidad subrogada, solo aborda el hecho del reconocimiento del parentesco de la madre de intención, porque no reconocerlo sería “contrario a los mejores intereses del niño así concebido“, sin mencionar el derecho de este, por ejemplo, a conocer origen, y “la posibilidad de una relación de maternidad entre el niño y la madre de la intención”.

Por lo tanto, opina, en una forma retorcer la legalidad, el Tribunal de Estrasburgo parece validar, según la experta, el procedimiento de adopción simple del último hijo biológico del cónyuge y “parece alentar a las parejas a utilizar la práctica de los vientres de alquiler en los Estados miembros que lo autorizan y luego obligar a su juez nacional a reconocer la filiación por otro procedimiento legal”. Y que dependa de cada legislador nacional elegir el método de establecimiento de la paternidad en el contexto de la revisión de las leyes bioéticas.

No es necesario recordar que la adopción es un acto jurídico y de amor en virtud del cual un adulto toma como propio a un menor ajeno, con el fin de establecer con él o ella, una relación paterno-filial. Y garantizarle su derecho a tener una familia, a respetar el derecho del niño a preservar su identidad, a sus orígenes. El alquiler de vientres es una grave violación de los derechos y la dignidad de las mujeres y menores. Es una forma de explotación reproductiva de las mujeres y convierte a los recién nacidos en objeto de transacción contractual y comercial.

Desde un punto de vista jurídico, hay que destacar la contradicción flagrante entre los mecanismos en juego en la maternidad subrogada y los principios fundamentales del Convenio de La Haya sobre Adopción Internacional: Con el fin de evitar el tráfico y la compra de las capacidades reproductivas, el artículo 4 del Convenio establece, como norma fundamental, que los consentimientos no se han obtenido mediante pago o compensación de clase alguna y que tales consentimientos no han sido revocados, y que el consentimiento de la madre, se ha dado únicamente después del nacimiento del niño y dicho consentimiento no ha sido obtenido mediante pago o compensación de clase alguna. Por lo tanto, están prohibidos los acuerdos previos.






No es necesario recordar que la madre no es un útero artificial dentro del cual se desarrolla un feto. Y que la maternidad subrogada se basa en un contrato entre particulares, sujeto a derecho mercantil, (contrato nulo en España) cuyo objeto final es la entrega de un ser humano recién nacido en perfecto estado. A las mujeres no se las contrata sólo “por prestar un servicio de gestar”, como afirman los partidarios, como se empeña en hacernos creer la industria, sino que el propósito del contrato es la entrega de un “producto” acabado, y en perfectas condiciones, condición sine qua non, el contrato no tendría sentido, porque el bebé es el objeto real del contrato. Número ilimitados de intentos hasta “conseguirlo”. Selección intra-útero para desechar  “embriones de más, o que no son del sexo deseado”, rechazo de bebés que no cumplen las “expectativas” y acaban en instituciones públicas…

Por último, la declaración de idoneidad de las familias en los procesos de adopción, que además lleva años, pretende garantizar la aptitud de las personas solicitantes para cubrir las necesidades del menor o la menor, y ofrecer estabilidad, afecto y cuidado. Y no solo eso, pretende informar, provocar la reflexión sobre la decisión tomada. Determinar la idoneidad de una familia para la adopción, en función de sus cualidades y actitudes. Valorar si cuenta con los apoyos que se pueden necesitar para llevar a cabo con garantías la adopción. Valoran y mucho la capacidad afectiva y que las motivaciones para la adopción sean las idóneas. Que los padres adoptantes tengan una salud física y mental adecuadas, con una estabilidad tanto familiar como emocional. Imprescindible: que tengan apoyo social, no solo de la familia, sino del entorno. Se exige un seguimiento del proceso. Y todo por el bien y seguridad de la criatura a adoptar. Por supuesto se necesitan las condiciones de vivienda, de integración social, y además, la adecuación entre la edad de los adoptantes y adoptados. Y sobre todo, en caso de “infertilidad”, tener una vivencia madura y de aceptación de esta circunstancia. Y tener la capacidad de revelar al menor su condición de adoptado, su origen y el apoyo en la búsqueda de sus orígenes. Y como no, la capacidad de aceptación de las diferencias étnicas, culturales y sociales. Que se elimina de un plumazo en el alquiler de vientres.

En los vientres de alquiler se selecciona genéticamente el bebé “ideal” y se descartan embriones a la carta, lo que el filósofo Jürgen Habermas llama la eugenesia liberal, la supremacía de la raza blanca. Se buscan a las madres gestantes en países cuya mano de obra es menos costosa, sin embargo los ovocitos se buscan en países del llamado “primer mundo”, como explica la filósofa Éliètte Abecassis, las estudiantes californianas, incluso europeas, venden sus óvulos, que se implantan en el útero de mujeres racializadas, pobres… No se ven óvulos de mujeres negras implantados en el útero de una mujer blanca, o una mujer rica gestando para mujeres u hombres pobres e infértiles. Incluso en el caso de Estados Unidos, no dejan de ser mujeres de estatus económico inferior que se garantizan el pago de su jubilación, la compra de una casa, los estudios de sus hijos, como se puede apreciar en los anuncios de las agencias. “¿Quieres ganar dinero? Conviértete en madre de alquiler ¿Quieres ahorrar para tu jubilación? ¡Hazlo YA! “Trabaja en jornada parcial y cobra como jornada completa”.

Además la maternidad por sustitución niega a las mujeres el derecho a decidir durante el proceso de embarazo y después. Les niega incluso la revocabilidad de su consentimiento, bajo pena de multas, o su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, que se reservan los propios clientes.



Proyecto de Ley presentado por Ciudadanos

El altruismo y el proceso sancionador, del acto de amor a las multas: “El órgano administrativo competente para resolver el procedimiento sancionador podrá imponer multas coercitivas por importe que no exceda de 1.000 euros por cada día que transcurra sin cumplir las medidas provisionales que hubieran sido acordadas.



“La verdad de los embarazos por contrato: Los contratos por gestación subrogada, ni protegen a las madres ni a los niños.”


El control explícito de la dieta, el ejercicio, las condiciones de vida, las relaciones sexuales, los viajes y las actividades de la madre gestante. La renuncia expresa al privilegio de la confidencialidad. Las mujeres pierden el derecho al aborto, al tratarse de una violación de contrato, sin embargo los “padres intencionales” se reservan el derecho último y exclusivo de “reducir” (abortar) el número de fetos selectivamente antes de las 20 semanas. Si la madre entra en coma, los contratantes tomarán la decisión en cuanto a la duración del periodo en el que le mantendrán las funciones vitales de la mujer embarazada antes del nacimiento del niño.La maternidad subrogada no solo impide a las mujeres la capacidad de elección, sino que además contempla medidas punitivas si se alteran las condiciones del contrato e implica el violento control sexual de las mujeres. ¿Dónde queda nuestra libertad? ¿Dónde quedan los derechos de las criaturas?

Y ahora que llegan las elecciones europeas, sería importante recordar:

El 17 de diciembre de 2015 el Parlamento Europeo aprobó por Resolución el informe anual sobre Derechos Humanos y Democracia en el mundo 2014 y las políticas de la Unión Europea sobre esta materia. En el capítulo dedicado a los derechos de las mujeres y las niñas, el parágrafo 115 expresa:
“El Parlamento Europeo condena la práctica de la subrogación, que socava la dignidad humana de la mujer dado que su cuerpo y sus funciones reproductivas son usadas como un “commodity”; considera que la práctica de la subrogación gestacional que involucra la explotación reproductiva y el uso del cuerpo humano para ganancias financieras o de otro orden, en particular en el caso de las mujeres vulnerables en los países en desarrollo, debe ser prohibida y tratada como un asunto de urgencia en los instrumentos internacionales de derechos humanos”.

Teresa Domínguez


“No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas”

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Nota:las imágenes pertenecen a la publicación original

lunes, 10 de febrero de 2020

Explotación sexual, trata y femicidio

Explotación sexual, trata y femicidio
La mayoría de las mujeres que se encuentran en situación de prostitución son mujeres pobres, muchas de ellas se han visto obligadas a someterse a esta forma de explotación ante la imposibilidad de hallar un trabajo digno.
16 JULIO, 2019
ESTHER PINEDA

La problemática de la trata de personas y la explotación sexual sin lugar a dudas se constituye como una de las más graves violaciones de derechos humanos de niños, niñas, adolescentes y mujeres, sin embargo, continua siendo desatendida y relativizada por la academia, por los medios de comunicación, pero también por el Estado ante la ausencia de políticas públicas capaces de prevenir su ocurrencia, y de los órganos de justicia en lo que refiere el acceso y otorgamiento de justicia.

Además, sobre la explotación sexual y la trata de niños, niñas, adolescentes y mujeres, continúan habiendo posiciones diversas y antagónicas. Por un lado existe acuerdo en que la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes está mal, que es un delito, y que, los niñas, niñas y adolescentes sometidos a esta forma de explotación deben ser protegidos; no obstante, cuando se trata de las mujeres en situación de prostitución no existe tanto consenso, cuando se trata de las mujeres esta deja de ser considerada una forma de explotación sexual, deja de percibirse como un delito, deja de creerse que las mujeres víctimas de explotación sexual deben ser protegidas y comienza a desarrollarse una narrativa en la que, a esta forma de explotación sexual comienza a ser considerada un trabajo, una elección, una opción de vida, pero sobre todo, una actividad económica legitima, autónoma, independiente, e incluso empoderante.

Este discurso invisibiliza y desconoce las diferentes estructuras de desigualdad existentes tras la explotación sexual, las formas de dominación que la sostienen, así como, las formas de violencia y vulneración a partir de la cual se ejerce. En este sentido es importante señalar que la prostitución no es una causa sino una consecuencia, de la precarización y pauperización de las condiciones de vida de las mujeres, de los prejuicios y estereotipos construidos en torno a sus cuerpos y su sexualidad, aunado al bombardeo de las industrias que lucran a partir de la explotación sexual de los cuerpos, principalmente de aquellos más vulnerables como los son los niños, niñas, adolescentes y mujeres.

Mosaico del Imperio Romano


Esto puede considerarse una forma de violencia contra la mujer porque es algo que se le impone y se espera solo de las mujeres, como consecuencia de las concepciones que de ellas se tienen. La explotación sexual es una consecuencia de los procesos de hipersexualización de las mujeres, donde su valor social se encuentra determinado por su corporeidad, su sexualidad, su genitalidad, la cual siempre debe estar disponible a los deseos y demandas del patriarcado. A la mujer se le considera un objeto, algo que puede ser usado, vendido, comprado, intercambiado, y por tanto, descartado; uso, venta, compra, intercambio y descarte que además siempre es realizado por los hombres, aquellos quienes se encuentran en condición de poder frente a estas mujeres y que se acreditan su propiedad, por ejemplo: esposo, padre, hermanos, jefe, o cualquier otro hombre ante el cual las mujeres se encuentren en situación de subordinación o dependencia.
Al respecto es importante destacar, que ante las condiciones de precarización, crisis económica, situaciones de vulnerabilidad o de pobreza extrema, se imponen a las personas situaciones de exposición y riesgo diferenciado. En el caso de los hombres se les presenta como vía de escape a la situación de vulnerabilidad la comisión de delitos contra la propiedad, el hurto, el robo a mano armada, el micro tráfico de drogas, entre otros, pero los hombres no se plantean la prostitución como una opción para la sobrevivencia. Sin embargo, cuando las mujeres se encuentran en situación de vulnerabilidad o pobreza, la prostitución siempre es siempre una opción; esta le es mostrada como alternativa por los medios de comunicación, pero sobre todo, generalmente inducida y promovida por hombres cercanos o presente en la vida de estas mujeres.

Esta es una indiscutible forma de violencia de género porque es una forma de explotación que se impone solo sobre los cuerpos de las mujeres; los hombres nunca se plantean la prostitución, a menos que sea para ser puesta en práctica sobre alguien más, niños, niñas, adolescentes o mujeres. Además, cuando los hombres se encuentran en situación de prostitución es porque son cuerpos socialmente considerados feminizados o transgresores de la masculinidad hegemónica, por ejemplo hombres homosexuales o transgéneros; es decir, la explotación sexual se erige como una forma de explotación necesaria e imprescindiblemente feminizada.

Estos hechos desmontan la idea de la explotación sexual como una elección, como una incursión libre, autónoma e independiente; imaginario que ha sido alimentado por la industria de la explotación sexual, la pornografía, pero también por el cine y la televisión como agente de socialización. En este caso es posible mencionar productos mediáticos como la película Joven y bonita (Francia 2013) y las series El negocio (Brasil 2013) Llámame Bruna (Brasil 2016) The Deuce (Estados Unidos 2017), entre otras.

En estos productos mediáticos las mujeres en situación de prostitución generalmente son presentadas como mujeres universitarias, independientes, poderosas, quienes saben de marketing, administración e inversiones. En estas narrativas la explotación sexual es concebida como una elección, como cosa de mujeres autónomas, empoderadas, quienes obtienen cuantiosas sumas de dinero para vivir, eligen a criterio a sus prostituyentes y nunca son víctimas de ninguna forma de violencia. Además en estas representaciones se muestra la  explotación sexual como una decisión tomada por las mujeres en reacción por el aburrimiento de sus vidas, el deseo de experimentación y disfrute de la sexualidad, pero también como acto de rebeldía y desafío a la autoridad familiar.





Sin embargo, estos discursos y representaciones se encuentran profundamente alejados de la realidad. Además estos procesos de objetualización, hipersexualización y mercantilización de los cuerpos se profundizan cuando se trata de mujeres racializadas; específicamente las mujeres indígenas y afrodescendientes quienes, producto de los prejuicios y estereotipos instalados y heredados del proceso colonial, continúan siendo consideradas y representadas como mujeres de sexualidad exacerbada, irresponsables, promiscuas, lo cual ha favorecido su conversión en mercancía y objetos de consumo sexual.

La realidad es que la mayoría de las mujeres que se encuentran en situación de prostitución son mujeres pobres, muchas de ellas se han visto obligadas a someterse a esta forma de explotación ante la imposibilidad de hallar un trabajo digno, la necesidad de obtener recursos que le permitan satisfacer sus necesidades básicas y las de sus familias, mujeres víctimas de violencia por razones de género y obligadas a prostituirse por sus maltratadores, mujeres que fueron prostituidas desde su niñez y no conocen otra forma de vida, mujeres sin redes de apoyo familiares, sociales o institucionales, mujeres revictimizadas por los cuerpos policiales y los órganos de justicia, mujeres en situación de calle quienes se encuentran obligadas a prostituirse por un plato de comida o un abrigo, mujeres con adicciones, etc. Mujeres víctimas de las redes de trata, mujeres reclutadas por las llamadas industrias del entretenimiento para ser explotadas en prostíbulos y la pornografía, así como, mujeres reducidas a situaciones de prostitución y trata en medio de conflictos armados y contextos extractivistas.

Ahora bien, ustedes dirán que estos no son todos los casos, que hay mujeres que se encuentran en situación de prostitución pero no son pobres, que no se encuentran en situación de calle, que tienen estudios universitarios, que no han sido víctimas de violencia de género, es decir, que lo han elegido, que lo han decidido, y que estos casos no pueden compararse con aquellos donde existe un evidente ejercicio de fuerza y coacción. Al respecto es necesario considerar que si bien algunas de estas mujeres no se encuentran en situación de vulnerabilidad extrema como las anteriormente señaladas, se encuentran en situación de prostitución como consecuencia de las presiones de una sociedad que concibe a las mujeres como un objeto a disposición del deseo masculino; quienes han sido han socializadas con la idea de que su cuerpo es una mercancía a la cual se le puede poner precio y se puede vender.

No obstante, con independencia de las modalidades a través de las cuales las niñas y mujeres terminan siendo sometidas a la explotación sexual, la realidad es que esto las expone a otras múltiples formas de violencia y vulnerabilidad. Las mujeres en situación de prostitución con frecuencia son víctimas de violencia por parte de desconocidos y proxenetas en los espacios públicos, agresiones, violaciones y asesinatos. Las niñas y mujeres reclutadas o secuestradas por las redes de trata son mantenidas en cautiverio en lugares que desconocen, rotadas en prostíbulos improvisados y clandestinos a los que se les conoce como “cambio de elenco”, obligadas a recibir prostituyentes constantemente, generalmente en estados de inconciencia y donde una gran proporción de ellas mueren producto de sobredosis de sustancias psicotrópicas que son obligadas a consumir, pereciendo producto de la desatención, infecciones y enfermedades de transmisión sexual, pero también victimas del femicidio.

Esther PinedaInstagram Website Twitter Facebook GmailSocióloga, Magister Scientiarum en Estudios de la Mujer, Doctora y Postdoctora en Ciencias Sociales egresada de la Universidad Central de Venezuela. Fundadora de EPG Consultora de Género y Equidad. Escritora y columnista en diversos medios de comunicación venezolanos y extranjeros.


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"Lo hago ahora mismo por la necesidad que tengo": mujeres que se prostituyen de forma esporádica ante la precariedad

"Lo hago ahora mismo por la necesidad que tengo": mujeres que se prostituyen de forma esporádica ante la precariedad

El estudio Feminización de la supervivencia y prostitución ocasional, de la Federación de Mujeres Progresistas, analiza este tipo de prostitución que ejercen mujeres "ante la ausencia de recursos económicos suficientes"
El género es, según el informe, el principal factor que conduce a la prostitución ocasional, junto a la clase social, el riesgo de pobreza, la situación administrativa, la raza o la ausencia de redes de apoyo
"Todas las mujeres entrevistadas manifestaron que abandonarían la prostitución si encontrasen un trabajo que les proporcione ingresos", concluye
Marta Borraz 
14/12/2018 -

-"Ayer volví", cuenta una mujer de 41 años.

-"¿Cómo te sentiste?", le pregunta la entrevistadora.

-"Lo primero es asco, volver a acostumbrarse (…) Lo mejor para salir de aquí es darnos trabajo", responde ella.

Después de un año y medio en una empresa de manipulación y preparación de alimentos y, en ocasiones, combinando este trabajo con otro en un restaurante de comida rápida, esta mujer fue despedida y recurrió a la prostitución durante un tiempo. Luego volvió a encontrar trabajo. Ahora cobra una prestación por desempleo, pero ha vuelto a la prostitución para conseguir los ingresos suficientes para enviar a sus hijos y su marido en su país de origen, Ecuador.

Visibilizar la situación que atraviesan las mujeres que, en búsqueda activa de empleo, se prostituyen de forma ocasional como fuente para obtener ingresos es el objetivo del estudio Feminización de la supervivencia y prostitución ocasional, que la Federación de Mujeres Progresistas (FMP) acaba de presentar. Una forma de "violencia" contra las mujeres, según define el estudio, muy invisibilizada y sobre la que apenas existen investigaciones, detalla. ¿Qué tipo de mujeres son más   susceptibles de prostituirse de forma esporádica? ¿Por qué lo hacen? ¿Suelen reconocerse como mujeres que ejercen la prostitución?

El informe cuenta con datos obtenidos a partir de entrevistas realizadas a 117 mujeres en búsqueda activa de empleo que acudieron a servicios de orientación laboral de diferentes organizaciones de ciudades como Madrid, Valencia, Zaragoza o Málaga. De ellas, un 1% aseguró haber intercambiado sexo por dinero y un 25% afirmó conocer a otras mujeres de su entorno que, ante la falta de ingresos económicos, recurrieron a la prostitución. Por su parte, fueron también entrevistadas 58 personas técnicas de empleo, de las cuales un 66% declararon haber identificado casos durante las sesiones de orientación.



Pero más allá del enfoque cuantitativo, el informe prefiere centrarse en el análisis de este tipo de prostitución. "Siempre piensas en economía sumergida como limpieza de casas y no piensas que pueda ser prostitución", afirma una de estas técnicas entrevistadas, en este caso de Zaragoza. Ante este escenario, la investigación, que se posiciona ideológicamente en el abolicionismo de la prostitución, apuesta por visibilizar una realidad que, asegura, afecta más a aquellas mujeres "en riesgo de exclusión social, en especial, migrantes, con personas a cargo y sin una red de apoyo social o material y que acuden a servicios de búsqueda de empleo ante la falta de recursos económicos".

La investigación de la FMP, que parte de la tesis de que se da una "interiorización de la idea de que el cuerpo de la mujer es una herramienta de supervivencia", ha puesto el foco en dos formas de este tipo de prostitución esporádica: por un lado, "mujeres que, ante la ausencia de recursos económicos suficientes para garantizar la supervivencia, acuden de forma ocasional a espacios de prostitución (calle, pisos o clubs)" y, por otro, mujeres que "de forma ocasional mantienen sexo pagado a través de dinero o bienes materiales (a veces con hombres de su entorno) sin que este intercambio se produzca necesariamente en espacios de prostitución". En este último caso, se recogen situaciones en las que aparece el intercambio de sexo por alojamiento.

Los ejes de vulnerabilidad
El informe, elaborado por la investigadora feminista Beatriz Ranea, identifica varios ejes de desigualdad que interseccionan y que, según la tesis inicial, posicionarían a algunas mujeres en situación de mayor vulnerabilidad "de encontrarse en riesgo" de ejercer la prostitución de forma ocasional. Entre ellos, califica el género, el hecho de ser mujeres, como "el principal factor de riesgo para ser prostituibles" y, de hecho, afirma que entre las mujeres demandantes de empleo que no ejercen el trabajo sexual "se observa como la prostitución aparece en sus narrativas como una actividad de supervivencia que se plantean en situación de vulnerabilidad socioeconómica".

Por otro lado, apunta como factor la clase social y el riesgo de pobreza y concluye que "la situación económica precaria es un elemento común en todas las mujeres en prostitución ocasional". "La ausencia de recursos económicos es el elemento clave que expulsa a algunas mujeres a la prostitución y por ello, es necesario invertir esfuerzos en la generación de redes de apoyo y medidas de protección social que les permitan no entrar en prostitución", explica la investigación.

Junto a ello, la migración y la situación administrativa se erigen como factores fundamentales partiendo de la base de que en sociedades en las que los niveles de bienestar social crecen, "son mujeres de contextos más empobrecidos quienes son prostituidas, siendo por tanto, mujeres precarias de otros países". Con ello, la situación administrativa irregular coloca a las mujeres en una situación de vulnerabilidad, las excluye del mercado laboral y de las medidas de protección social. "Lo hago ahora mismo por la necesidad que tengo, que no tengo trabajo. Tengo un diploma de auxiliar de enfermería pero no puedo trabajar porque no tengo documentación", cuenta una mujer de 51 años de origen guineano.

Estas mujeres, además, han relatado el "estado de miedo y pánico" que sufren ante las redadas policiales en los espacios en los que se ejerce la prostitución y cuando "han de esconderse" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Además, la cuestión racial también influye, analiza el informe, puesto que  existe una "jerarquización social que sitúa en una posición de mayor desventaja y vulnerabilidad a las mujeres con características que no se correspondan con la blanquitud de la piel o con el patrón cultural occidental". "Lo mío no es… Bueno, es ocasional, no es muy seguido. Tengo dos niños a los cuales tengo que dar de comer puesto que estoy sola", explica una mujer española y racializada de 30 años que asegura que ha dejado de poner su foto en los currículums que envía para conseguir que le llamen para entrevistas de trabajo.




Detección en los servicios de empleo
La ausencia de redes de apoyo, las mujeres en familias monomarentales y en las que no hay una corresponsabilidad de las tareas, la expulsión de las mujeres del mercado laboral una vez que tienen una edad avanzada o el bajo nivel de estudios son otros de los factores "de vulnerabilidad" identificados por la investigación, que pone sobre la mesa estos elementos con el objetivo de que sean utilizados por los servicios de empleo para detectar este tipo de situaciones.

Así, el informe califica de "indispensable" que se pongan en marcha políticas públicas "que contribuyan a prevenir las situaciones de riesgo de entrada en prostitución, y para las mujeres que están siendo prostituidas que se lleven a cabo medidas que garanticen su salida y la atención integral que garantice su recuperación y restitución". En este sentido, recomienda a los servicios de empleo integrar la perspectiva de género, fomentar una atención integral, diseñar herramientas de diagnóstico o poner en marcha protocolos "para actuar cuando se detecten casos. Siempre con la mirada puesta en la necesidad de "salir del enfoque de atención al colectivo de mujeres en prostitución" puesto que, según cita el informe, las mujeres que ejercen prostitución esporádica no suelen acudir a los servicios especializados y no se suelen reconocer como prostitutas.

"Todas las mujeres entrevistadas que se encontraban en situación de prostitución ocasional durante la realización del estudio, manifestaron que abandonarían la prostitución si encontrasen un trabajo que proporcione ingresos", concluye la investigación.

Fuente
https://www.eldiario.es/sociedad/necesidad-mujeres-prostituyen-esporadica-precariedad_0_845866238.html





viernes, 7 de febrero de 2020

El Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona se posiciona contra el alquiler de vientres

El Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona se posiciona contra el alquiler de vientres

14/02/2019
AUTORA
Redacción Tribuna
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El debate sobre la gestación por sustitución en España se ha intensificado recientemente, con iniciativas como la propuesta de ley presentada por el grupo parlamentario de Ciudadanos (C’s) para regular dicha práctica. En este contexto, el Observatorio de Bioética y Derecho (OBD) de la Universidad de Barcelona ha hecho público el Documento sobre gestación por sustitución. El texto se posiciona claramente en contra de esta práctica, también conocida como “maternidad subrogada”, y defiende que no debe ser una alternativa legal para tener descendencia por lo que supone de «mercantilización del cuerpo humano» y por las «situaciones de vulnerabilidad que genera».

El documento define la “gestación por sustitución” como el proceso que «permite a una pareja (o a una persona sola) tener un hijo mediante la colaboración de una mujer gestante, que se compromete a someterse a técnicas de reproducción asistida para quedar embarazada y a entregar el bebé que nazca a los comitentes, mediante contraprestación o de forma gratuita». El documento apunta los diversos marcos legislativos internacionales que existen actualmente sobre la cuestión. En Europa, la gestación por sustitución solo se admite expresamente en Reino Unido, Grecia y Portugal; en el resto de países existe la prohibición expresa o la no regulación. En cuanto a España, «no existe expresamente una prohibición sino una declaración de nulidad del contrato, con lo que la mujer gestante es la madre a todos los efectos legales». Considerando los impedimentos legales que hay en España, y en general en Europa, algunas personas viajan a otros países donde la gestación por sustitución es legal. Una vez vuelven con el bebé, se encuentran con dificultades legales para que se reconozca el vínculo de filiación, si bien los tribunales pueden admitir ese vínculo en virtud del principio de protección del interés del menor. Ante estas prácticas, el documento advierte que «no es recomendable terminar aceptando la política de los hechos consumados, pues ello contribuiría a normalizar una conducta socialmente cuestionada».

El texto es contrario a esta práctica por lo que supone de «mercantilización del cuerpo humano» y por las «situaciones de vulnerabilidad que genera»



El OBD afirma que la gestación por sustitución «genera numerosos interrogantes acerca de los derechos de la gestante, así como de la situación de explotación de las mujeres». «No es una técnica de reproducción asistida más, pues exige la participación de una mujer en el proyecto reproductivo ajeno que es, cuantitativa y cualitativamente, distinta a cualquier otra colaboración reproductiva», explica el texto. Se señala que implica «estar embarazada intentando no implicarse, ni psicológica ni emocionalmente, y renunciando después a todo vínculo personal, afectivo y jurídico con el nacido». Los autores del documento exponen que la gestación por sustitución produce una instrumentalización o cosificación de la mujer y que «no toda relación humana puede ser absorbida por la dinámica del mercado». En ese sentido, advierten del riesgo de explotación de mujeres vulnerables en países pobres o en vías de desarrollo. Ante el argumento de que si la mujer otorga su consentimiento voluntario para ser madre gestante, no hay explotación, los autores apuntan que «la posibilidad de elección individual viene determinada por la posición socioeconómica». Se recuerda el principio de que el ser humano y sus partes no deben ser objeto de lucro y que, dado que existe un mercado muy lucrativo de miles de millones de euros en torno a la gestación por sustitución, «se deben tomar medidas para que ciertos aspectos de la vida reproductiva no se organicen como meras relaciones de comercio».

Los autores del documento exponen que la gestación por sustitución produce una instrumentalización o cosificación de la mujer y que «no toda relación humana puede ser absorbida por la dinámica del mercado».

El documento está coordinado por las profesoras de la UB María Casado y Mónica Navarro Michel, y forma parte de la Colección de Bioética de Edicions UB, que ha obtenido el Sello de Calidad en Edición Académica (CEA-APQ), otorgado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). El documento está publicado en catalán, castellano e inglés.

Fuente
 https://tribunafeminista.elplural.com/2019/02/el-observatorio-de-bioetica-y-derecho-de-la-universidad-de-barcelona-se-posiciona-contra-la-gestacion-por-sustitucion-en-un-nuevo-documento/





En nombre de «la libertad» reproductiva, se producen violaciones desenfrenadas de derechos humanos

En nombre de «la libertad» reproductiva, se producen violaciones desenfrenadas de derechos humanos
11/09/2019
Autora Teresa Dominguez






Ilustración de Vicki Nerino


La Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de 2005 reconoce que los avances tecnológicos en la ciencia médica deben ser éticamente sólidos, dando «el debido respeto a la dignidad de la persona humana y el respeto universal y la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales» (UNESCO 2006 : 3). La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 9, establece que «nadie será sometido a arresto, detención o exilio arbitrarios«. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 14, establece que “Todos tienen derecho a la libertad de movimiento y residencia dentro de las fronteras de cada estado”. El estudio al que hago mención en esta columna revela que este derecho fundamental es violado en la práctica de la maternidad subrogada en India y otros lugares del mundo.

Desde la coyuntura de la prohibición de la maternidad subrogada comercial en India, en septiembre de 2015, Sheela Saravanan consideró que era el momento apropiado para examinar la situación real en dicho país y cómo se desarrolla su transición al «altruismo». Es necesario decir que, dado que Nepal, India, Tailandia, México y Camboya limitaron o propusieron la prohibición de la subrogación comercial, esta práctica de explotación reproductiva se ha trasladado a Laos, Malasia, Kenia, Nigeria, Ghana, Sudáfrica, Argentina y Guatemala.

«Criaturas mercantilizadas con etiquetas de precio, según su peso al nacer, sexo, apariencia y, en consecuencia, los fetos son abortados selectivamente.» Sheela Saravanan

Sin embargo, algunos de los hallazgos de la investigadora reiteraron su estudio anterior: continúan, a día de hoy, ocurriendo violaciones graves de derechos humanos y ética médica en India; las mujeres siguen siendo retenidas en «hogares»  contra su voluntad, se siguen realizado abortos selectivos por razón de sexo, de acuerdo con los deseos de los «padres de intención», algo completamente ilegal. Las restricciones impuestas a las mujeres en dichas casas, o granjas, algunas sin ventanas, o en sótanos, son inhumanas, a ninguna de ellas se les entrega una copia de su contrato, la forma en la que son entregados los bebés también es inhumana. Todas las madres de alquiler, excepto una de las investigadas, dijeron que sentían un apego con los bebés y que este apego era igual al que sentían por sus propios hijos.



Se produce violación de la ética médica, de los de los derechos humanos de las mujeres y de los menores, en definitiva, hablamos de trata de mujeres y bebés: Hay clínicas que continúan transfiriendo cinco embriones al útero de la madre gestante.





“De la propia investigación se saca como conclusión que el 49% de las mujeres fueron convencidas para ser madres de alquiler a través del trabajo de campo de agentes intermediarios, una amplia red de agentes de clínicas dedicadas a la maternidad subrogada, médicos y enfermeras y el 42%, por los maridos.” Sheela Saravanan

Tener a mujeres retenidas en un edificio es una violación de los derechos humanos. Criaturas mercantilizadas con etiquetas de precio, según su peso al nacer, sexo, apariencia y, en consecuencia, los fetos son abortados selectivamente. Según el nuevo estudio actualizado de Sheela Saravanan, las mujeres son seleccionadas en función de su clase, edad, color de piel, religión, casta y el pago varía según estas categorías.

Ya hemos hablado con Sheela Saravanan en este medio, en ocasión de «Una visión feminista sobre el mercado global de los vientres de alquiler«. Acerca de la Conferencia Internacional sobre los vientres de alquiler en la Universidad RMIT de Melbourne, Australia llamada «Broken Bonds and big money«. Saravanan, recordemos, es profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de Heidelberg, Alemania. Tiene dos masters en geografía y desarrollo. Doctorada en salud pública, se ha especializado en salud reproductiva y en prácticas de parto en la India. Su trabajo post-doctoral en universidades alemanas, se centró en la salud materno-infantil, en los abortos selectivos, en las tecnologías reproductivas y la maternidad subrogada.

Su enfoque siempre se ha basado en la justicia reproductiva y el feminismo transnacional. Además de una gran oradora, que ha expuesto en numerosas ocasiones su trabajo en las Naciones Unidas y otras importantes conferencias, es investigadora independiente sobre la violencia contra las mujeres en Asia y Europa, así como sobre salud reproductiva. Su libro, «A Transnational Feminist View of Surrogacy Biomarkets in India», es el resultado de una gran investigación sobre el terreno, un documento hecho de muchas entrevistas a mujeres que revela las terribles condiciones en las cuales las madres «sustitutas» son monitoreadas a lo largo de su embarazo, además del negocio de la venta de óvulos y embriones.

Son numerosas las organizaciones que se declaran pro derechos humanos, la especificidad del Observatorio Europeo para la No Discriminación y los Derechos Fundamentaleses su estructura flexible, que no solo teoriza sino que lleva a cabo sus propias acciones sobre el terreno y desarrolla su propio enfoque de cuestiones relacionadas con las personas sin hogar, las personas con discapacidad, los migrantes, las mujeres y los menores en el contexto de la protección infantil. Entablando un diálogo constante con las instituciones europeas, así como con las autoridades políticas nacionales y regionales, a fin de intercambiar información para ayudar a la aplicación de medidas políticas eficaces.

«La mayoría de los hogares son pobres, algunos son muy pobres y los restantes están en el nivel de subsistencia» Sheela Saravanan

En su último informe de junio 2019, Saravanan afirma, que a pesar de la prohibición, del supuesto cambio de ley que se ha debatido estos últimos tres años en el Parlamento*, el negocio sigue operando, que todas las mujeres que son madres gestantes, lo hacen por dinero porque «la mayoría de los hogares son pobres, algunos son muy pobres y los restantes están en el nivel de subsistencia». A pesar de la prohibición, las parejas extranjeras y los indios no residentes, forman la mayor parte de los clientes (57%)  desde lugares como África, Dubai, Canadá, Turquía, Estados Unidos, Bahrein, Bangladesh, Nigeria y el Golfo. Es cierto que las leyes que impiden la maternidad subrogada comercial en la India están teniendo un impacto. De hecho, clínicas alrededor de Anand y Ahmedabad han estado contactando a las madres gestantes de sus bases de datos, solicitándoles que se inscriban como una última oportunidad porque la práctica «será prohibida pronto». Se espera que el partido Bharatiya Janata, que ganó las elecciones de 2019 lleve adelante la prohibición de facto de la gestación subrogada comercial.


Casi todas las madres sustitutas (93%) piensan que el proceso del alquiler de vientre es una forma de esclavitud y la mayoría (67%) considera que el proceso es similar a la explotación sexual. Desde el punto de vista financiero, solo las mujeres muy pobres, sin tierras agrícolas o  vivienda han repetido la subrogación más de una vez, el resto volvieron a caer en la pobreza extrema.



«Las madres sustitutas describieron el período de transferencia de embriones como intrusivo, doloroso, reprimido, áspero y terrible.» Sheela Saravanan





Las madres «sustitutas» son retenidas en dormitorios sin ninguna libertad de movimiento, ni de lo que pueden comer o beber. Son obligadas a comer mezclas proteínicas. Deben permanecer en la cama durante dos meses en posición específica; piernas cruzadas y levantadas. No pueden mantener relaciones sexuales con sus maridos, ni escuchar la música que desean, o lo que ven en la televisión. Mujeres a las que se vigila incluso para ir al baño, ni siquiera pueden orinar «más de lo necesario». Se les prohíbe reír o hablar en voz alta. Estas son sobre-medicadas, invadidas en sus cuerpos, un proceso que incluye abortos selectivos, cerclaje cervical, enfermedades y depresión extrema. Se les hace creer que solo si siguen estas reglas, el informe de embarazo será «positivo». Lo que garantiza el pago. Estos «hogares» suelen tener guardias en la puerta por lo tanto, las madres no pueden salir del edificio.

«Las madres sustitutas describieron el período de transferencia de embriones como intrusivo, doloroso, reprimido, áspero y terrible”.

Durante el parto experimentan; miedo a la muerte, a las complicaciones, a la cesárea, al dolor. También por la negligencia de los padres, al ser los encargados de los hijos propios, mientras duran las separaciones crueles. Experimentan situaciones cercanas a la muerte durante los procesos de maternidad para terceros.

«Una vez que el «trabajo» ha terminado, ya no tienen nada que ver con nosotras.» Madre de alquiler.

Por supuesto no se informa de los casos de muertes de madres gestantes, a las que se culpa «por no seguir las normas de la clínica», ni de mujeres que donan sus óvulos. La relación con los clientes, los llamados «padres de intención» se procura evitar por las clínicas, según estas mujeres, y cuando existe, es «agradable» mientras el bebé está en su vientres, después del parto, la mayoría de los clientes se convierten en personas desconsideradas, egoístas e incluso crueles. «Una vez que el «trabajo» ha terminado, ya no tienen nada que ver con nosotras.» De hecho a algunas madres no se les permite ver la cara de sus bebés. Por otra parte, se espera que la mayoría de estas mujeres proporcione leche materna a estos bebés, y si lo requiere «la situación», se espera que algunas se conviertan en sus niñeras y se separen bruscamente de sus hijos cuando los clientes los recogen en el momento que «buenamente» quieran. Algunos bebés conocen incluso a sus hermanos para luego producirse la separación.

 «Nos cortan el estómago solo para  que nazcan sus hijos, mientras que parimos de manera natural a los nuestros. Alquilan nuestro útero, nos usan como material, pagan algo de dinero y se van, como si no significáramos nada más. No tienen humanidad….» 
Megha, madre de alquiler.

Desde la libertad

En nombre de «la libertad» reproductiva, se producen 
violaciones desenfrenadas de derechos humanos. 
 Y estas violaciones no son más que un reflejo de las desigualdades estructurales globales. Los vientres de alquiler promueven la hegemonía de lo que Sheela Saravanan llama los pro-natalistas. La hegemonía patriarcal, racista, etnicista, las castas, el sexismo, la genetización, la alienación de la función gestacional, las violaciones de los derechos humanos y de los menores, el tráfico y la injusticia reproductiva. De la propia investigación se saca como conclusión que el 49% de las mujeres fueron convencidas para ser madres de alquiler a través del trabajo de campo de agentes intermediarios, una amplia red de agentes de clínicas dedicadas a la maternidad subrogada, médicos y enfermeras y el 42%, por los maridos. Los agentes buscan mujeres pobres en su vecindario, entre amigos y familiares, en clínicas de ensayos de drogas y entre donantes de óvulos. Todas estas personas van a comisión, por cada potencial «madre sustituta» reciben una comisión de 10 mil rupias, después de que el bebé(s) sea entregado a los clientes.

«La hegemonía patriarcal, racista, etnicista, las castas, el sexismo, la genetización, la alienación de la función gestacional, las violaciones de los derechos humanos y de los menores, el tráfico y la injusticia reproductiva.»Sheela Saravanan

En la investigación de seguimiento en 2019 se confirmó que en realidad se seguían realizando abortos selectivos y explotando a mujeres.

Grace: tres de los cinco embriones implantados sobrevivieron, dos niñas y un niño, el médico identificó a una de ellas y la abortó selectivamente sin el consentimiento de la madre.

Bhavya: estaba embarazada de trillizos, y uno de los fetos fue abortado dentro del útero a petición de los «padres de intención». Ella enfrentó complicaciones y experimentó un aborto espontáneo completo durante el quinto mes debido a este procedimiento de «reducción fetal» (aborto forzado).

Nargisa: también se realizó un procedimiento de reducción fetal similar. A ninguna de las mujeres se les informa de nada.

Madeeha: después de unos meses de embarazo, su agente le dijo que tenía dos niñas y debía abortar un feto. Ella se negó, entonces le advirtió que no obtendría ningún dinero de la clínica si rechazaba un aborto.

Estos no son más que unos pocos casos, de tantos que Sheela Saravana ha investigado in situ en sus informes. Una investigación que revela la evidencia de que se están realizando abortos selectivos por sexo, lo cual es ilegal y, además, que estos abortos se realizaban sin el consentimiento de la madre gestante. Incluso usando los propios ovocitos de la madre en algunos casos, algo terminantemente prohibido. Lo que se conoce  como gestación subrogada tradicional.

También las clínicas permiten el juego a dos bandas, para asegurar sus ganancias, en detrimento de la salud de las mujeres, la transferencia simultánea de embriones en dos madres sustitutas para los mismos clientes, con el fin de asegurar el «éxito». En estas situaciones, (casos de Kaavya, Sriya, Yasifa…), finalmente, los «padres de intención», los clientes, pagan a unas u otras en función de los “resultados».

India procedió a prohibir esta práctica a causa de las muertes reportadas de madres y de donantes de óvulos, por las batallas de custodia de los niños, por el abandono de los niños discapacitados e indeseados y por lo que supone de hecho la explotación de mujeres, y el tráfico humano. Las mismas redes ilegales que trafican con las niñas para la prostitución y el trabajo doméstico de las localidades pobres de la India se usan para los vientres de alquiler. Incluso en su versión «altruista», esta práctica por el patriarcado a través de la persuasión familiar. Por ello Sheela Saravanan concluye con el hecho de que los vientres de alquiler deben incluirse en la declaración de violación universal de los derechos humanos, desde la perspectiva de la justicia reproductiva.

El Consejo de Ministros aprobó el miércoles 17 de julio de 2019 la introducción del Proyecto de Ley de Subrogación (Reglamentación), 2019, cuyo objetivo es prohibir la subrogación comercial, la venta de embriones y gametos humanos, en India. El último Lok Sabha había aprobado el proyecto de ley, pero caducó después de la disolución de la Cámara. Una vez que el Parlamento promulgue el proyecto de ley, el gobierno central notificará la fecha de inicio de la ley.

El proyecto de ley se presentó por primera vez en la cámara baja en noviembre de 2016, luego se remitió a la Comisión Parlamentaria Permanente de Salud y Bienestar Familiar. Fue introducido y aprobado por el Lok Sabha nuevamente en diciembre de 2018 sin incorporar la mayoría de las recomendaciones del Comité de bioética y salud, pero como decimos, expiró. Según Asia One, el nuevo proyecto de ley que están considerando los legisladores permite que solo las parejas indias, casadas durante al menos cinco años y sin hijos, opten por la subrogación. Establece que las madres sustitutas deben ser «parientes cercanos» de los receptores y tiene criterios estrictos para madres sustitutas, padres genéticos, clínicas de fertilidad, profesionales médicos y donantes de óvulos y esperma. Prohíbe toda subrogación comercial y establece que todas las mujeres que aceptan llevar a los bebés al parto como madres sustitutas deben hacerlo por razones «altruistas». También exige que todas las parejas que soliciten madres sustitutas demuestren su infertilidad. Lo que tampoco eliminará, teniendo en cuenta la coyuntura racista, clasista, machista y feminicida, la explotación reproductiva debido a la presión intrafamiliar a mujeres de casta inferior o en posición de inferioridad respecto a otros familiares.

En la próxima columna la investigadora Sheela Saravanan responderá directamente a nuestra entrevista sobre algunos interrogantes de su último estudio Surrogacy in India: Bioethics, Human Rights and Agency y sobre la situación actual del alquiler de mujeres con fines de explotación reproductiva en India. Los llamados vientres de alquiler. Un análisis profundo y extenso desde una perspectiva de la bioética, los derechos humanos y las agencias intermediarias publicado a través de The European Observatory for Non-Discrimination and Fundamental Rights  (E.O.N.D.F.R.) en Francia.

 “No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas”

 Referencias: Proyecto de ley de subrogación:¿El fin de la industria india de «alquiler de útero» por $ 2.8 mil millones? – Conversación sobre Surrogacy in India: Bioethics, Human Rights and Agency y sobre la situación actual con Sheela Saravanan.


Fuente:


Nota: las negritas e imágenes pertenecen a la nota original.