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lunes, 30 de diciembre de 2024

“El regulacionismo de la prostitución debería considerarse captación velada”

 

 

Carol L, a la derecha, y en el centro, Sarah Berlori, en las jornadas de EHFAK. A su lado, la presentadora de la mesa, Itziar Blanco. FOTO: IXA LOPEZ - LANBROA



EGUNEKO GAIACAROL L | SUPERVIVIENTE

 

“El regulacionismo de la prostitución debería considerarse captación velada”

 

MERTXE ARRATIBEL27 MARTXOA, 20230

 

Para las abolicionistas de la prostitución y las supervivientes, el regulacionismo no puede tener cabida ni dentro del feminismo ni en la sociedad. Carol L., quien fue engañada por un proxeneta cuando era menor de edad, considera que los discursos que legitiman la prostitución deberían “tipificarse como captación velada” y a las feministas que defienden esa postura les lanza el siguiente desafío: ¿Tienen los tíos el derecho de cosificar el cuerpo de una chica? ¿Tiene derecho a comprar el consentimiento de mujeres precarizadas?”

 

Esta activista participó en la jornada ‘Política sexual de la pornografía y la prostitución,’ organizada por la coordinadora abolicionista vasca EHFAK. Le acompañaron en el cartel otra activista, superviviente y miembro activa de la coordinadora, Sarah Berlori, y la teórica Mónica Alario Gavilán.

 

Tanto Berlori como Carol, nacidas en el Estado español, ofrecieron discursos políticos en los que compartieron muchos aspectos, también biográficos, de su paso por la prostitución. Ambas fueron captadas siendo jóvenes con la promesa de que ganarían mucho dinero, vivieron la violencia extrema que caracteriza a ese mundo, tuvieron problemas para abandonarlo, no consiguieron ninguno de sus objetivos y las instituciones les fallaron cuando demandaron ayuda.

 

Carol empezó a ser prostituida con 17 años. Estaba tutelada y había huido. La camelaron con “el discurso que se utiliza ahora en todos los ámbitos académicos, en la universidad, y también en Bachiller y en la ESO”, advierte. Esto es, que “ser puta es una postura política” y que una puede “rentabilizar el capital erotico, la ‘follabilidad”.

 

El coño como ‘varita mágica’

“Me dijeron que los hombres son como niños y que el coño es como la varita mágica de Harry Potter. Luego vi que no era mi coño, sino los billetes la varita mágica”, admite.

 

Pero el dinero no era para ella. “Viví la indigencia dentro de la prostitución. No tenía casa. Dentro de los clubs de puteros, no de putas, hay un montón de indigentes, mujeres sin casa”. Sin nada.

 

También comprendió que la prostitución “no tiene nada que ver ni con sexo, ni con el erotismo. El sexo es algo beneficioso, sano, placentero, y de mutuo acuerdo. Todo lo que viví allí eran parafilias y otros procesos”.

 

El hombre que la introdujo en la prostitución le prometió que no tendría que hacer nada que no quisiera. Sin embargo, comprobó en seguida que el consentimiento se compra, no así el deseo. “El tema del consentimiento es una trampa, algo que se nos ha vuelto en contra”. Opina que lo mismo ha sucedido con los conceptos de género y empoderamiento.

 

“Los puteros no sólo son puteros; la mayoría son pedófilos”

 

Cuando se relacionó con los primeros puteros les dijo que tenía 18 años ‘recién cumplidos’. “Sabían perfectamente que era menor. El hombre que me llevó lo primero que hizo fue retirarme el DNI y decir que era mayor”.

 

Los demandantes de la prostitución buscan chicas cada vez más jóvenes, según alertan distintas voces. Carol L. afirma que, de hecho, “los puteros no sólo son puteros; la mayoría son pedófilos”.

 

Educación sexual

Esta es la razón por la que esta activista y superviviente centra ahora sus esfuerzos en la educación de la infancia y la juventud. Lo hace en la Comunidad Valenciana, fundamentalmente, y se muestra crítica con la información y las propuestas que se les ofrecen como educación sexual.

 

En lugar de trabajar en el “consentimiento sexual” ve más conveniente centrarse en el “sexo deseado” entre dos personas. “¿Qué tiene que ver el consentimiento con despertar, descubrimiento, autoexploración física y placer?” Además, subraya que conviene tener muy en cuenta que “el imaginario sexual no es el mismo para los hombres que para las mujeres”.

 

El constructo social-sexual de las mujeres se basa en “consentir siempre, en dejarse hacer”

 

El constructo social-sexual de las mujeres se basa en “consentir siempre, en dejarse hacer. No conozco todavía una mujer heterosexual que no haya tenido una relación sexual sin deseo, sostiene. “A nosotras se nos ha negado el placer. No tenemos algo que se ponga duro. El agujero no se cierra y ahí cabe todo. Desde ahí y desde la idea difundida por el porno de que la mujer es promiscua lo hemos construido todo”.

 

Ese punto de partida erróneo es también, a su juicio, la base de la educación sexual . “Qué necesidad tiene una niña de 14 años de saber que es el ‘fisting’, es decir, que te metan el puño en el culo, cuando no se habla de poner límites. Se vende la idea de puta como identidad política y el puño en el culo como práctica sexual normalizada. Eso es lo que aparece en la guía de educación sexual de la Comunidad Valenciana. Que me expliquen cuál es el punto educativo y qué beneficios les va a ofrecer esto a las chicas en su sexualidad”, exige.

 

Sarah Berlori había expuesto previamente puntos de vista similares sobre los procedimientos de captación de chicas jóvenes para la prostitución y alertó también de que el proxenetismo ha penetrado en las universidades.  “Existe el peligro de que vayan a contarles a las jóvenes lo guay que es ser prostituidas, pero sólo van a por las chicas. Siempre somos nosotras las putificables y ellos futuros puteros”, denunció.

 

Ley orgánica abolicionista

Se les convence de las ventajas de ser ‘scorts’, señoritas de compañía que tiene la posibilidad de elegir, que se prostituyen porque quieren y porque quieren costearse lujos con la prostitución. Nada de esto es cierto, según Berlori, que califica esa propaganda de “superhumillante. Nos deshumanizan dentro y fuera de la prostitución, como si fuéramos basura, cuyo único fin en la vida es tener un bolso de marca. Es un discurso tolerado por la izquierda y la derecha y es asqueroso”, lamentó.

 

Berlori expuso las dificultades que existen para abandonar la prostitución y reivindicó la aprobación de la Ley Orgánica de Abolición del Sistema Prostitucional (LOASP) elaborada por la Plataforma de Organizaciones por la Abolición de la Prostitución (PAP) y que está “guardada en un cajón”. Se trata de una ley integral que cubre las necesidades de las mujeres en prostitución, la formación y la concienciación, entre otros aspectos.

 

De hecho, las supervivientes aclararon que las políticas abolicionistas requieren ir más allá de regulaciones que únicamente castiguen a los consumidores de cuerpos de mujeres. Necesitan financiación y recursos para atender las necesidades de las mujeres prostituidas. Medios que vayan más allá también del asistencialismo que practican algunas asociaciones.

 

Fuente:

http://andra.eus/el-regulacionismo-de-la-prostitucion-deberia-considerarse-captacion-velada/?fbclid=IwAR29noy68VYpdAgAC1-QK_Z0c2MnWJEITtqj77cUPHeH_fAKcCavcMjO_Ug

miércoles, 2 de agosto de 2023

Prostitución…el mundo al revés


 Prostitución…el mundo al revés

Amparo Mañes

Psicóloga por la Universitat de València. Feminista. Agenda del Feminismo: Abolición del género

 

Con frecuencia hemos visto películas en las que aparecen sufragistas o feministas que son ridiculizadas por defender los derechos de las mujeres en general, y la abolición de la prostitución en particular.

 

Igualmente vemos a diario cómo se afirma que las feministas son retrógradas, moralistas y reaccionarias por reclamar la abolición de la más antigua explotación humana, la prostitución. Mientras que los puteros y quienes les defienden, se presentan como gente de vanguardia, moderna y transgresora.

 

En cuanto a cuál de ambas posiciones es retrógrada y cuál transgresora, me pregunto desde cuándo es más moderno defender la prostitución -la más antigua institución patriarcal- que defender su abolición. O desde cuándo es más más transgresor reforzar el sistema patriarcal que cuestionarlo.

 

La acusación de moralista o retrógrado formulada al Feminismo no es solo injusta. Es que es mentira. Porque fue el Feminismo el que reclamó la libertad sexual de las mujeres con la feroz oposición de los hombres; que incluso hoy, aún mantienen una doble moral sexual. Porque, sin dejar de aprovechar en su beneficio la libertad sexual de las mujeres, luego no tienen empacho en apartar a las «demasiado accesibles». Eso sí que es ser moralista o retrógrado.

 

Lo que no se puede, como hacen, es confundir la libertad sexual con la prostitución, en la que una mujer, forzada por su pobreza y vulnerabilidad, es el «objeto» de un auténtico acto de onanismo masculino en el que la excitación sexual se debe a haber erotizado el poder sobre una mujer que no está en condiciones de negarse.

 

Es especialmente asombroso que se juzgue como «reaccionario o rancio» defender el derecho de las mujeres a una vida digna y libre de violencia, mientras se pretende considerar de lo más moderno seguir oprimiendo a las mujeres por medio de una brutal violencia sexual. Salvo, claro está, que esa gente tan «vanguardista» considere, en el más puro estilo patriarcal, que las mujeres somos inferiores y que, de entre nosotras, hay quienes ni siquiera son sujetos de ese básico derecho humano.

 

Por otra parte, y dejando de lado el intento de demonizar el Feminismo por reclamar la abolición de la prostitución con esos argumentos falaces que acabamos de exponer, seguro que, hablando de las mujeres prostituidas, han oído decir que la prostitución es fruto de su libre elección y que las «empodera» mucho.

 

De nuevo se acude a una clamorosa falsedad. Porque la única persona libre ahí es el putero: es él quien fija cuándo, cómo y qué quiere… sin que, en la inmensa mayoría de los casos, la mujer pueda poner condición alguna. Es el putero el que tiene un poder al que, en cambio, la mujer prostituida se ve obligada a renunciar. Por eso, ese tipo que dice cínicamente que la prostitución empodera a la mujer prostituida, es el primero que, además de negarle a ella cualquier poder y de cosificarla despiadadamente, la considera basura social, y se mea en su cara (a veces, literalmente).

 

Parece claro que, en materia de prostitución, la estrategia que se sigue es invertir los términos: llamar antiguo a lo que es más nuevo, retrógrado a lo que es transgresor, libertad sexual a lo que es prisión y empoderante a aquello que despoja de todo el poder.

 

En fin, estoy convencida de que, en prostitución, la única basura anticuada, retrógrada y reaccionaria es la gente que la defiende. Especialmente, y dejando aparte a los proxenetas, que son delincuentes «oficiales», los puteros. Esos puteros a quienes, debiendo también ser considerados delincuentes, toda una Secretaria de Estado de (des)Igualdad llama clientes y les ofrece garantías de no ser -ni siquiera- multados, aunque violen a una mujer que no les desea, a la que le provocan náuseas y que se tiene que drogar para soportarlo, demostrando -en su máxima expresión- lo despreciable y patriarcal de la figura del consentimiento, esa novedosa manera de decir ¿susto o muerte?

 

Lo más grave es que Unidas Podemos no es el único partido que defiende a los «pobres puteros». Hay demasiados partidos políticos defensores de la prostitución, por acción o por omisión a derecha e izquierda del espectro político. Y por eso es necesario que se sepa que cualquier partido que no sitúe la abolición de la prostitución como una prioridad de su agenda, es cooperador necesario del mantenimiento de esta brutal institución patriarcal y pueden aplicarse, en lógica consecuencia, los calificativos de anticuados, retrógrados y reaccionarios. Que no nos cuenten milongas.

 

#AboliciónProstitución


 Fuente

https://tribunafeminista.org/2023/05/prostitucionel-mundo-al-reves/






miércoles, 1 de febrero de 2023

Trata de personas y pornografía: No, nada de “libre decisión”

 

Trata de personas y pornografía: No, nada de “libre decisión”

LUIS LUQUE

16 ENERO, 2023

 

 



La imagen de una actriz porno sonriendo ante la cámara en un filme del género puede ser la “prueba definitiva” de que, si está metida en ese mundo, es por su propia voluntad. Nada más tranquilizador que ese gesto para quien, tratando de que la conciencia no le encienda una bombilla roja, quiera ver en el rostro risueño de la joven un salvoconducto para su afición a estos productos. Es “porno ético”, qué duda cabe.

 

Detrás de la cámara, sin embargo, puede estar alguien con un arma de fuego apuntando a la muchacha, o pronosticándole una paliza como no se ha visto si no se muestra particularmente “entusiasta”. Les ha ocurrido a chicas (y a chicos) en situación de vulnerabilidad por sus malas circunstancias familiares o económicas, o por ignorancia, a quienes gente con apariencia de respetabilidad han atraído con falsas promesas de trabajo como modelos, actores, etc. Personas que han firmado “contratos” que las obligan a filmar escenas de alto contenido sexual que derivan sin demasiado protocolo en pornografía. Una vez “en ambiente”, ¿qué más da algún que otro exceso? ¿Qué importa traspasar este límie o aquel otro, aunque se incumpla lo pactado?

 

Si la persona no acepta ir a más, a actos de mayor violencia y degradación, el “empresario” dispone de métodos más coercitivos. Los ha sufrido la joven canadiense Jessa Dillow Crisp, obligada por sus familiares a filmar vídeos de este tipo ya desde que era menor de edad. Según testimonió para un artículo de la organización Fight The New Drug (FTND, de activismo contra la pornografía), “me apuntaban con un arma y me decían que si no seguía haciendo lo que me decían, me dispararían. Me estaban violando, pero yo tenía una sonrisa en el rostro. Tuve que actuar como si lo disfrutara”.

 

Si para lograr que alguien acceda a actuar en estas tragedias reales intervienen la coacción o el engaño, o ambos, no se puede hablar de decisión libre, por mucho que la chica o el chico exhiban una sonrisa Colgate. Son personas traficadas, tratadas como objetos: “cosas” vendibles, aprovechables, desechables…

 

No, no lo disfrutan, con lo que ya puede ir desperezándose la conciencia del consumidor “ético”.

 

La violencia, muy presente

Con ayuda de la responsable de un refugio para víctimas de trata con fines de explotación sexual, Jessa pudo escapar de una red de tráfico y pornografía en 2010, y se radicó desde entonces en EE.UU. El suyo es un ejemplo de superación: en lugar de aislarse en su dolor, enmudecer, anularse, tomó la senda de los estudios universitarios, obtuvo un máster en Salud Mental y fundó una ONG contra la trata de personas, BridgeHope, en Denver, Colorado. Con sus conocimientos y preparación, ha impartido formación sobre el tema a funcionarios del Departamento de Estado, del de Seguridad Interna y de la Fuerza Aérea de EE.UU.

 

La joven, que ha accedido a contestar varias preguntas de Aceprensa, sabe de lo que habla cuando aborda la relación entre el porno y la trata.

 

— ¿Cuál es el perfil típico de una persona víctima de trata con fines de explotación en esta industria?

 

— Es imposible definirlo, porque la industria de porno se mueve en función de la demanda de los compradores. Allí donde los traficantes detecten una demanda de pornografía, allí donde haya gente dispuesta a pagar por esto, hacia allí se dirigirán y crearán víctimas, que no encajan en un molde específico: pueden ser niños, niñas, adolescentes, mujeres y hombres, individuos LGBTQ+, no binarios, queer…

 

– ¿Podría darse algún porcentaje aproximado de cuántas de las personas que participan en vídeos pornográficos son víctimas de la trata?

 

— Me es imposible cuantificar ese porcentaje, pero lo que sí puedo decir es que todos los materiales fílmicos de abuso sexual infantil son trata, y los datos indican que la edad promedio a la que filman a víctimas menores de edad es a los 12,8 años (Bouché, 2018). De hecho, un término muy común de búsqueda de material pornográfico es adolescente (Waugh, 2015).

 

Por otra parte, Polaris (2020) muestra, con datos acopiados por la National Human Trafficking Hotline –una línea de ayuda–, que el porno es la tercera forma más común de tráfico sexual de adultos y menores.

 

En general, como afirman mis amigos de FTND (2022), “si alguien es engañado, manipulado o coaccionado para la producción de pornografía, eso se califica legalmente como tráfico sexual. Por ejemplo, si un actor porno se presenta en el plató y descubre que la escena es mucho más agresiva o degradante de lo que le habían dicho, y su agente lo amenaza con cancelar sus otras contrataciones si no sigue adelante con esta, se califica legalmente como tráfico sexual” (párrafo 20), lo que básicamente significa que la trata dentro de la pornografía es más común de lo que uno podría imaginar.

 

“Aunque parte de la pornografía sea consentida, es imposible distinguir qué es pornografía ‘ética’ y qué es trata”

 

— Si es común la trata, lo es entonces la violencia acompañante…

 

— La violencia física se emplea a menudo como forma de control. En mi caso se utilizó tanta, que si alguien me decía algo o me amenazaba con un objeto para obligarme psicológicamente a hacer cosas que no habría hecho por libre albedrío o elección, las hacía. Todo lo que los espectadores podían ver era mi sonrisa, pero las armas que me apuntaban durante la filmación no las captaban los camarógrafos.

 

— ¿No existe entonces, para el consumidor, una manera eficaz de identificar si la persona es víctima de la trata o si realiza esas escenas con plena responsabilidad y consentimiento?

 

— No hay forma de diferenciar, a la vista, entre quien está ahí por elección y quien es víctima de trata y está siendo forzado. Aunque parte de la pornografía sea consentida, es imposible distinguir qué es pornografía “ética” y qué es trata. Además, hay que tener en cuenta que muchas personas que eligen el porno como ‘profesión’ a menudo son violadas, obligadas a hacer cosas que no figuran en sus contratos, y experimentan violencia y traumas extremos durante el rodaje. La industria perpetúa el daño en beneficio económico de los productores.

 

                   Jessa y su esposo, John Crisp (foto: cortesía de la entrevistada)

 

Cuando el porno pone el listón

La violencia en el porno trasciende, sin embargo, el plató. Si el consumidor entiende que las prácticas que ve en pantalla son perfectamente reproducibles, el sufrimiento y la degradación hincarán el colmillo en otras personas.

 

FTND subraya que los traficantes y los abusadores sexuales utilizan estos materiales para preparar a sus víctimas, reducir sus inhibiciones y desensibilizarlas para que “normalicen” lo que, acto seguido, les sucederá a ellas (sobre esta práctica testificaron recientemente ante miembros del Senado francés varias víctimas de trata). La mencionada web cita el testimonio de Elizabeth Smart, una muchacha de Salt Lake City que en 2002, a los 14 años, fue secuestrada durante nueve meses.

 

Según narró Smart, su captor la obligaba a ver pornografía antes de atacarla sexualmente. “Estaba obligada a hacer las cosas que hacían estas mujeres en las fotos. Era casi como si estuvieran poniendo el listón, estableciendo el estándar de lo que mi secuestrador me iba a obligar a hacer después… Casi sentía como si esa pornografía fuera mi sentencia”.

 

Una sentencia que, de forma distinta, pero igualmente negativa, afecta también al espectador y a las personas con las que este se cruce en la vida real. Hay múltiples estudios sobre el tema, uno de ellos muy reciente, el de un equipo británico-estadounidense que examinó los comportamientos de 2.815 consumidores de porno de Alemania, Taiwán, EE.UU. y Corea del Sur. Los investigadores constataron que el visionado de estos materiales incidía de modo notable, en las personas muestreadas, en el desarrollo de una actitud de “cosificación sexual” hacia otras.

 

“La aceptación de la cosificación sexual puede conducir a la aceptación de la violencia contra las mujeres –apuntan–, pero también hay datos que sugieren que no hacen falta formas extremas de cosificación sexual (por ejemplo, una agresión) para afectar negativamente a las víctimas, pues incluso una cosificación sexual sutil en el día a día puede perjudicar el bienestar emocional de las víctimas”.

 

“Aquellas imágenes no definen quién soy”

 

Del pantano del porno nadie sale limpio. Las víctimas, las que menos, y su recuperación es ardua. Jessa, que como experta en salud mental ha hablado con cientos de supervivientes, nos habla de un proceso difícil: “Dado que la curación dura toda la vida, encontrar recursos como vivienda, atención médica, de salud mental y becas para su educación es muy difícil, y se necesitan más servicios para evitar que estas personas vuelvan a ser explotadas”.

 

Tampoco salen indemnes quienes hunden a estas personas en el fango, ni quienes disfrutan del espectáculo desde la orilla. Hay varios perjuicios, y muy interconectados.

 

“El usuario de pornografía suele referir pensamientos negativos sobre sí mismo y dificultades para conectar sexualmente con su pareja”

 

— ¿Cómo se traduce el daño en la vida personal de los consumidores y en sus relaciones sociales?

 

— A nivel neurológico, cuando las personas se autocomplacen sexualmente ante estímulos externos, experimentan una oleada del neurotransmisor del bienestar llamado dopamina, lo que crea una correlación entre pornografía y placer. La dopamina no solo desempeña un papel en las cualidades adictivas del porno, sino que, a medida que una persona sigue consumiéndolo, puede desarrollar una tolerancia a este. Así, lo que solía desatar el subidón de dopamina en el pasado puede requerir otras formas y tipos de porno para crear sensaciones similares de placer. Esto a veces conduce al uso ilícito de material de abuso sexual infantil y/o a la compra de personas que son objeto de trata en el comercio sexual.

 

Por otra parte, el usuario de pornografía suele referir una menor autoestima, menor confianza, más experiencias de depresión y ansiedad, así como pensamientos negativos sobre sí mismo. Además, manifiesta dificultades para conectar sexualmente con su pareja, para fomentar una relación emocional y física con ella.

 

— Por último: a las personas obligadas a participar en vídeos pornográficos, ¿les es posible superar esos recuerdos desagradables y evitar que influyan en sus vidas una vez rescatadas?

 

— Como profesional de la salud mental y como superviviente de la pornografía, creo que es posible curarse y sobreponerse a los recuerdos desagradables de haber sido explotada en el porno, aunque también es increíblemente difícil. Al igual que es difícil recuperarse de una operación quirúrgica importante, hacerlo de las heridas sexuales, físicas y emocionales relacionadas con la explotación que tiene lugar en la producción de pornografía es extremadamente arduo. Requiere no solo trabajo duro y perseverancia, sino un dedicado equipo de profesionales formados que estén equipados para guiarla a una a través del proceso de recuperación.

 

Personalmente, he tenido que aprender a vivir sabiendo que las imágenes de mi humillación, mi violación y el dolor sádico que sufrí se siguen comprando en todo el mundo, lo que significa que sigo siendo objeto de trata y explotación a través del porno. Hoy, sin embargo, soy una superviviente, escritora, oradora, poetisa, esposa, profesional de la salud mental y estudiante de doctorado. Aquellas imágenes no definen quién soy.

 

Fuente:

https://www.aceprensa.com/sociedad/pornografia/trata-de-personas-y-pornografia-no-nada-de-libre-decision/

Nota: las imágenes y palabras en negrita están en el original.







domingo, 23 de mayo de 2021

El daño físico en la prostitución: informe de un ginecólogo del trabajo de calle

 El daño físico en la prostitución: informe de un ginecólogo del trabajo de calle

Liane Bissinger

2019

Publicado el 9 de abril de 2020 por PRE

Contribución de Liane Bissinger, ginecóloga, Munich 2019

 

Texto en alemán: http://abolition2014.blogspot.com/2019/11/korperliche-schaden-der-prostitution.html

[Nota del traductor: cualquier error relacionado con los términos médicos es mío, por completo].

 

Soy un ginecólogo con mi propia práctica en Munich. De 1996 a 2000 trabajé en Hamburgo en la "Zentrale Beratungsstelle für Sexuell Übertragbare Erkrankungen", llamada "ZB" para abreviar, en la traducción: "Oficina central de asesoramiento para infecciones de transmisión sexual". Esto fue antes de la Ley de prostitución (2002) y antes de la Ley de protección de prostitutas (2017), y la ciudad de Hamburgo adoptó un modelo comparativamente progresista para asesorar y examinar a las personas, en su mayoría mujeres, en la prostitución. La oferta fue gratuita, voluntaria y anónima.

 

Mi informe aquí se basa en mi trabajo y mi experiencia allá, donde trabajé en el trabajo de calle y como ginecólogo en la “ZB”. En mi opinión, ni los años ni las dos leyes han cambiado nada sobre el daño a la salud y el daño físico que han estado sufriendo las mujeres, entonces y ahora.

 

Los efectos en su psique, los traumatizantes, suelen ser incluso más profundos, duraderos y más difíciles de tratar en comparación con el daño físico.

 

El daño más final, el asesinato de mujeres en la prostitución, es algo que deseo mencionar aquí explícitamente; Entre 2002 y el 17 de octubre de 2019, mientras escribo esto, se han documentado en Alemania 91 asesinatos “descubiertos” de mujeres en la prostitución. (-> la industria del sexo mata: https://www.sexindustry-kills.de/doku.php )

 

Con toda la "progresividad" y el fin de las pruebas obligatorias para quienes se prostituyen, el enfoque de nuestro trabajo en el centro fue la protección de los hombres / prostitutas de las ITS. “Sin caucho” era la demanda entonces como lo es ahora. Por lo tanto, el enfoque principal de nuestro trabajo fue en las ITS y las pruebas se realizaron mediante los exámenes ginecológicos habituales y los análisis de sangre.

 

Se diagnosticaron regularmente gonorrea, clamidia, tricomonas y verrugas genitales. Lamentablemente, esto también se aplica a la sífilis, la hepatitis y el VIH. Es superfluo señalar que estos diagnósticos fueron más frecuentes en comparación con el resto de la población. Junto a estos exámenes, sin embargo, vimos muchos otros fenómenos en y en el abdomen de las mujeres, la parte inferior del cuerpo: niveles de ph vaginal destruidos y fluidos vaginales destruidos a través de innumerables enjuagues de la vagina, a veces con sustancias nocivas, lo que significa una vagina desprovista de cualquier acción defensiva. como zona de entrada de infecciones e inflamaciones, y como sabemos hoy, con especial riesgo de carcinoma cervical; desgarros, lesiones, fisuras por sobreextensión o lesiones infligidas deliberadamente. Desgarro especialmente del ano y dentro del recto.

 

La cistitis frecuente era una ocurrencia casi diaria, y algunas mujeres tomaban antibióticos como profilaxis (si podían pagarlos).

 

Degradación pélvica o debilidad del suelo pélvico. Hubo algunos casos de mujeres muy jóvenes que ya tenían dificultades para retener la orina o las heces. Este es normalmente un fenómeno que asociamos con los nacimientos. Pero el suelo pélvico es un sistema de múltiples capas de tejidos y nervios, y la sobreextensión repetida y también las situaciones de violación a veces provocan daños irreversibles en esta zona.

 

Inflamaciones del abdomen, a veces de las trompas ováricas con los peores dolores hacían necesaria la hospitalización (teníamos formularios de seguros oficiales especiales para ello). Además, esto muy a menudo conduce a la infertilidad.

 

Embarazos no deseados. En mi experiencia, la mayoría de las mujeres en ese momento estaban tomando la píldora o tenían inyecciones de 3 meses. A pesar de esto, hubo varios embarazos. En un caso recuerdo que el embarazo estaba tan avanzado (¡y negado!) Que los dolores que sintió la mujer la llevaron directamente a la sala de partos del hospital. Es inconcebible que tuviera que exponerse a los apostadores hasta ese momento. No pude seguir con su vida. Otras mujeres con embarazos más tempranos (y notados) tuvieron las mayores dificultades, entonces sin estatus legal ni seguro médico, para acceder a interrupciones médicamente aceptables.

 


Anticoncepción. A menudo, hubo un problema con la regularidad o confiabilidad. Los problemas digestivos, por ejemplo, conducen a una reducción de la eficacia de la píldora. Considero que los riesgos de trombosis aumentan absolutamente en el contexto de la vida diaria de las mujeres prostituidas. Tabaquismo, falta de ejercicio, otros factores de riesgo no registrados… Durante mi trabajo en la ZB vi un caso de trombosis con embolia pulmonar.

 

El ambiente intestinal destruido (y por lo tanto un sistema inmunológico disminuido) tuvo muchas causas: enemas frecuentes para controlar el movimiento intestinal (para prácticas anales), un sistema digestivo completamente inflamado desde el estómago hasta los intestinos debido a vómitos frecuentes debido a la repulsión, prácticas orales , nutrición deficiente, desnutrición, trastornos alimentarios, trastornos nerviosos.

 

Enfermedades bucales que afectan a dientes, boca, mandíbula. Debido a la falta de seguro médico, a la anestesia autoadministrada, la falta de autocuidado o lesiones, el tratamiento de las inflamaciones de esta zona se retrasó regularmente. Esto implicaba el peligro de abscesos, pus, que de nuevo ejercían más presión sobre todo el cuerpo.

 

Eczema cutáneo. Falta de higiene por parte de los apostadores, de los locales, y también repulsión psicológica que busca su expresión en el eccema.

 


Dolor. Básicamente siempre y en todas partes. Dolores de cabeza A través de los golpes, la tensión, especialmente los calambres en los hombros y la mandíbula a través de prácticas orales repetidas sin cesar ("mamadas"). Dolor de garganta. Dolores de "pies a cabeza". A menudo, las mujeres se quejaban de dolores en las articulaciones de la cadera (horas de mucho peso de los apostadores y sus violentas embestidas).

 

“Dolores abdominales poco claros”, poco claros, porque el dolor no puede localizarse en ningún órgano o desencadenante específico, pero es lo suficientemente insoportable como para considerar la cirugía. Psicosomático es como se llama entonces.

 

Trastornos del sueño. No hay horarios regulares para dormir por tener que estar disponible en cualquier momento. Dormir en la misma cama donde antes ha tenido lugar el encuentro con el apostador, falta de ritmo día / noche con falta de luz, siempre luz artificial, ruido. A cambio: pastillas para dormir.

 

Abuso de sustancias. Nicotina, alcohol, drogas, medicación. No hay forma de pasar los días de otra manera.

 

Resumiendo esto, quiero dejar en claro que lo anterior comprende mis experiencias laborales como ginecólogo en este centro de asesoramiento en Hamburgo y no pretende tener importancia estadística.

 

Sin embargo, estoy seguro de que los problemas descritos aquí no han cambiado de ninguna manera en las diversas áreas de la prostitución ni siguiendo las dos nuevas leyes en los años posteriores. ¿Como pudireon? El sistema de prostitución desprecia a las mujeres y a la humanidad, se basa en la explotación y la crueldad, y se trata principalmente del ejercicio del poder por parte de los hombres y de un máximo de ganancias.

 

¡Solo la abolición de este sistema puede ser la solución!

 

Liane Bissinger, ginecóloga.

 Fuente

https://prostitutionresearch.com/the-physical-damage-in-prostitution-report-by-a-gynaecologist-from-street-work/

Las imágenes fueron sacadas de internet





Alemania: Inspector jefe de crimen organizado a favor de penalizar puteros

 Alemania: Inspector jefe de crimen organizado a favor de penalizar puteros

27/2/2021

 

 “¡LA SITUACIÓN SÓLO PUEDE MEJORAR!"

Traducción: Concha Hurtado

Colaboración: María García Fernández

Texto original alemán

 

Fue policía durante 44 años. Robo, violación, asesinato, crimen organizado. Durante los últimos 17 años, el inspector en jefe de crimen organizado de Augsburgo de criminalidad, Helmut Sporer, dirigió la K1, la comisaría de policía más importante, responsable del “crimen organizado”, incluida la prostitución, que está indisolublemente ligada a la trata de personas. Sporer se retiró a finales de 2019. Ahora puede hablar. Por ejemplo sobre por qué ahora está a favor del castigo de los prostituidores.

 


La “Ley de Protección a las Prostitutas” está en vigor desde el 1 de julio de 2017. ¿Ha servido para algo ?

Helmut Sporer: La ley no aportó casi nada. Muchas cosas que hubieran tenido sentido no fueron incluidas en la ley. Por ejemplo, chequeos médicos regulares o el límite de edad de 21 años. Si eso se hubiera introducido, al menos se habría protegido a las mujeres más jóvenes, que representan alrededor de un tercio del mercado. Y el requisito de registro realmente no merece este nombre porque supone un enorme esfuerzo burocrático para las autoridades, pero en última instancia no aporta transparencia alguna. Hasta donde yo sé, la mayoría de las prostituidas están registradas hoy, pero estas cifras no tienen valor porque no está del todo claro si son o dónde están prostituidas. Se registran en Dortmund y luego son prostituidas en Munich o Dresde. Así que no sabemos dónde está la mujer registrada ni podemos seguir cómo los traficantes dirigen los flujos de mujeres. La transparencia debería significar, sin embargo, protección para las mujeres.

 

Tampoco hay forma de negar el registro a una mujer por ser analfabeta o discapacitada, por ejemplo. Y los dueños de los burdeles tienen derecho legal a dictar instrucciones. Esto significa que pueden dictarles a las mujeres cuándo y cuánto tiempo tienen que ser prostituidas, pueden fijar precios u ordenar que las mujeres estén desnudas en el burdel. Esto viola el derecho de las mujeres a la autonomía. Sin este derecho a dar instrucciones, los grandes burdeles no funcionarían de esta manera.

 

¿La ley también tiene efectos positivos?

Sí, los burdeles necesitan un permiso. Pero tampoco deben sobrevalorarse, porque son testaferros los que a menudo solicitan la concesión, cuando en realidad hay otras personas detrás que a menudo son autoras de delitos graves.

 

 

Se acaba de abrir un burdel en Bremen, cuya gerente es la esposa de un presidente de los Hells Angels.

Este es un ejemplo de ello. Observamos eso una y otra vez. La ley tampoco tomó medidas contra los alquileres abusivos de hasta 180 euros al día exigidos a las prostituidas. Aunque habría sido muy fácil hacerlo.

 

¿Cómo puede ser?

Hay indicios muy claros que muestran quién influyó en la ley: el lobby proxeneta. Antes de la reforma legal, fui asesor experto en varias ocasiones en el comité legal del Bundestag y en varios ministerios y describí la situación de manera muy específica. Hubo una gran preocupación y todos declararon que había que hacer algo. El resultado fue, sin embargo, simplemente decepcionante.

 

Y no fue porque las personas clave no conocieran los hechos. El resultado fue una ley que sigue garantizando el máximo rendimiento a los grandes burdeles. El director de uno de estos burdeles me dijo que estaba muy satisfecho con esta ley, ya que no podría haberla hecho mejor él mismo. Eso lo dice todo.

 

Una y otra vez se afirma que nuestras leyes contra el proxenetismo y la trata de personas son suficientes.

¿Suficientes? Hoy nos encontramos en los burdeles a las mismas mujeres que estaban allí antes de la reforma legal: 95 por ciento de mujeres extranjeras, la mayoría de ellas del sudeste de Europa. Chicas de 18 años de Rumanía que no hablan alemán. Son llevadas allí y explotadas por hombres. Vemos eso, pero el problema es la demostrabilidad. Eso lo vemos, pero el problema es demostrarlo. Seguimos necesitando testimonios de las mujeres que presten declaración para obtener condenas. Y los obtenemos muy raramente. Es un error pensar que cuando la policía entra al burdel, todas las mujeres gritan “¡Soy una víctima, sácadme de aquí!”. Tienen miedo, sus proxenetas o los dueños del burdel les han instruido sobre la historia que obligadamente tienen que contar si son preguntadas. Casi nunca vemos a una mujer que pida una inspección. Las redadas exitosas siempre están asociadas con investigaciones mas extensas.

 

Entonces, ¿las cifras oficiales de la BKA (servicio estatal de criminalística) sobre la trata de personas no son concluyentes?

 

Supongamos que hay alrededor de 250.000 mujeres en la prostitución. Estas cifras se basan en proyecciones la extrapolación de datos de ciudades en las que las cifras son bastante fiables. El 95 por ciento de estas mujeres son extranjeras, eso serían alrededor de 240.000. Si solo se asume el 50 por ciento de las mujeres con un perfil de víctima típico, entonces ese es un número de seis dígitos. Pero si miro el “Informe de situación sobre la trata de personas” de la BKA, ¿cuántos casos de trata de personas hay? De 400 a 500. Estos números están fuera de la realidad. Eso significa: que solo se reconoce una pequeña fracción de las víctimas. Actualmente, las instituciones y el legislativo aceptan que la mayoría de las víctimas no sean detectadas y los delitos que se cometan en su contra no sean procesados. El estado no está cumpliendo adecuadamente con sus responsabilidades. No proporciona herramientas eficaces contra los traficantes de personas. Eso significa que el sistema actual no funciona.

 

En el caso del burdel Paradise de Stuttgart, fue posible demostrar que el dueño del burdel Jürgen Rudloff hizo que los traficantes de personas les suministraran mujeres para su  burdel. Allí estaban controladas por miembros de varios grupos de rockeros. Eras uno de los investigadores. Pero entre ellos se encontraban informantes.  ¿Cómo se ha conseguido en este caso probar la culpabilidad de Rudloff, su director gerente y su "oficial de prensa"?

 

El hecho de que se pudiera llegar a condenar al dueño del burdel por participación activa en la trata de personas en 18 casos en 2018 es un hito. Aquí se ha demostrado cómo funciona el sistema. Y Stuttgart está en todas partes. Los directores y dueños de burdeles dependen de que se les suministre continuamente nuevas mujeres, nueva "carne fresca" para el burdel. Y estas mujeres tienen que ser manejables y dóciles. Pero para demostrar la cooperación entre los traficantes de personas y los dueños de los burdeles, era necesario poder iniciar una investigación. En Augsburgo habíamos encontrado este acceso a la investigación a través de investigaciones encubiertas donde el foco estaba inicialmente en un burdel de Augsburgo. Cuando resultó que el foco principal de la trata de mujeres estaba en Stuttgart, pasamos el proceso a nuestros colegas de Stuttgart. Durante más de cinco años, nuestros colegas continuaron investigando con un esfuerzo increíble y un compromiso admirable. Además, la fiscalía argumentó de manera muy inteligente y convincente. Y a pesar de lo satisfactoria e importante que fue esta sentencia, me temo que en el futuro no se podrá repetir otro éxito similar, incluso siendo probable que las condiciones en otros burdeles de este tipo sean comparables. Pero también con este procedimiento se hizo evidente el especial problema de las pruebas. Solo una mínima fracción de las mujeres testificó. Para la policía y la fiscalía, la prosecución por vía penal en el barrio rojo es a menudo una batalla contra molinos de viento. Los burdeles siguen funcionando igual día tras día. Por eso tienen que cambiar algunos aspectos fundamentales. Necesitamos otras leyes.

 

Usted se ha convertido con el tiempo en defensor del llamado modelo nórdico, es decir, del castigo a los puteros.

 

Si nos fijamos en los últimos 20 años, se han hecho cambios en las leyes una y otra vez. ¿Y que hemos conseguido con eso? La protección de las víctimas no ha mejorado, al contrario, y las posibilidades de condenar a los infractores siguen siendo insuficientes. Solo mencionaré los ejemplos del “derecho a dar instrucciones”, la eliminación del delito penal de “promoción de la prostitución” o la aún inexistente posibilidad de escuchas telefónicas en caso de proxenetismo, delito con el que muchos empiezan en este mundillo. Realmente me temo que después de la próxima evaluación dentro de unos años, solo se cambiarán cuestiones insignificantes. Hasta entonces  y después de esta evaluación, sin embargo, nada cambiará la situación de las mujeres afectadas. El legislador tiene dos opciones: confirmar esta legislación liberal, aceptando que inevitablemente miles de mujeres sean abusadas y explotadas en la prostitución; o cambiar de estrategia. Y si se pregunta cómo se les puede ayudar mejor a estas mujeres, inevitablemente se llega al modelo nórdico.

 

Entonces estamos hablando del modelo que introdujo Suecia en 1999: los compradores de sexo, sin los que no existiría el mercado, son castigados. Se despenaliza a las mujeres y se las apoya en su salida de la prostitución. Un argumento que se escucha a menudo en su contra es: entonces la prostitución se convierte en ilegal y las mujeres quedan completamente desprotegidas. ¿Qué responde usted a eso?

 

Este es un argumento falso bien conocido que es muy fácil de refutar. Con el modelo nórdico, el número de prostituidas en Alemania se reduciría en poco tiempo en un 80, quizás en un 90 por ciento, porque Alemania dejaría de ser un país atractivo para los proxenetas y los traficantes de personas. Eso habría reducido el número de víctimas potenciales en un 80 o 90 por ciento. Aunque las mujeres restantes no habrían desaparecido, claro está.

 

¿Dónde están estas mujeres?

La prostitución solo funciona si el putero puede encontrar a las mujeres. Y si el cliente encuentra a las mujeres, la policía también las encontrará. Intercambié mucha información con mi colega sueco Simon Häggström de Estocolmo. La policía ha tenido mucho éxito descubriendo apartamentos u hoteles dedicados a la prostitución. Por supuesto, esto requiere una cierta cantidad de personal. Pero de ninguna manera es mayor que la que tenemos actualmente en Alemania, aunque sí mucho más efectiva. Porque en Alemania el proxenetismo y la trata de personas ocurren delante de las narices de las autoridades, es decir, casi siempre en burdeles oficiales, y lamentablemente las autoridades tienen pocas oportunidades de intervenir. Y aquí estamos hablando de violaciones masivas a los derechos humanos. Eso significa que la situación solo puede mejorar.

 

Visita nuestro canal de Youtube con interesantes videos traducidos y subtitulados en español: https://www.youtube.com/channel/UCuDKy2DjYr3Egw6iX1h1tcQ/videos

 

https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/alemania-inspector-jefe-de-crimen-organizado-a-favor-de-penalizar-puteros?fbclid=IwAR2swMAfEGb31USv5Gv0AE1-vNtTVmNoj3OQVizhxByVf4pLaLk_eRLAcN4


Nota: la imagen está en el original

sábado, 8 de agosto de 2020

Pagar por torturar: la prostitución y las falacias de “libertad” que vende el capitalismo

 

Pagar por torturar: la prostitución y las falacias de “libertad” que vende el capitalismo

Cecilia Zamudio

21/02/2019

 

La explotación desgarradora del cuerpo y de la siquis que constituye la prostitución, busca ser presentada por el poderoso lobby proxeneta (que tiene capital en empresas varias) como un “empoderamiento” y un “ejercicio de libertad”. Además de destruir a las personas prostituidas, la banalización de la prostitución vulnera al conjunto de los seres humanos, al hacer que el ejercicio del abuso de poder y de la crueldad sean banalizados; nos vulnera a todas las mujeres porque establece que las mujeres “pueden ser consumibles”, “allanables”, “saqueables”. Entre las promociones más lesivas de la violencia contra las mujeres, encontramos al porno y la prostitución, que es la cosificación absoluta del ser humano. Los medios de alienación masiva multiplican cinismo y retuercen palabras como “libertad", para normalizar las explotaciones más aberrantes; cuando está claro que es la Dictadura del Capital la que dicta las pseudo “libertades” y “elecciones” de las mayorías empobrecidas: es por ello que la mayoría de mujeres prostituidas procede de zonas y países empobrecidos por el saqueo capitalista. El capitalismo es un sistema que produce barbarie, puesto que es un sistema que se sustenta en la explotación de las y los trabajadores y en el saqueo de la naturaleza. Para el gran capital, imponer que se conceptualice que todos los seres vivos, incluidos los seres humanos, sean “consumibles” y explotables hasta la médula, es adecuar las mentalidades a una acumulación capitalista cada vez más brutal y  monopólica. La alienación es promovida al punto de limar toda empatía, creando sádicos  a granel. La investigación “El Putero”, de Huschke Mau, sobreviviente de la prostitución, evidencia que de lo que se trata es de tortura y abuso de poder: «En los foros de puteros en internet hay hombres que se alegran al torturar con electricidad, en un sótano, a jovencitas que no hablan una palabra de alemán: “¡Esta empieza a temblar no más verme!”. La reacción de los colegas puteros del foro: “¡Mis respetos!”. Los hombres que piden mujeres obligadas a prostituirse se alegran de que aún no las han “montado”: “Esta cierra las piernas con fuerza, ¡qué encanto! Aquí hay emociones de verdad, ésta todavía no es una máquina. Le di por el culo hasta que no pudo más.” (...) “Los primeros seis meses sólo se puede pedir como esclava, hasta que se haya acostumbrado”, “Ahora mismo le estoy enseñando a hacer garganta profunda y créeme, va a aprender”, “Ella no sabía que en su anuncio pone que hace anal y todo sin condón, jajaja, por supuesto que se lo hice, era lo que me ofrecieron”» [1].

 

La mayoría de mujeres prostituidas en la Unión Europea (el 90%), son mujeres migrantes procedentes de los países más empobrecidos por saqueo capitalista; a muchas mujeres no les queda otra “elección" que dejar a sus hijos morir de física hambre, o prostituirse. El capitalismo hace negocio redondo: saquea los recursos y luego saquea los cuerpos de las mujeres empujadas a migrar por causa de la depredación que perpetran las multinacionales. Hay una correlación directa entre empobrecimiento y prostitución; además, numerosos estudios han revelado que gran parte de las mujeres prostituidas sufrieron maltrato en la infancia [2] y  padecen Trastorno de Estrés Post Traumático: “sufrieron violencia o fueron desatendidas en la niñez(...) sufren de depresión, trastornos de ansiedad y adicción en índices muy altos. La mayoría han sido violadas (...). La mayoría dice que dejaría la prostitución de inmediato si pudiera hacerlo”[3]. Esa es la terrible realidad que buscan tapar con el barniz del discurso sobre la supuesta “elección libre”. La prostitución es la continuidad y profundización desgarradora del trauma, en una sociedad culpable de no rescatar a tiempo a la niñez maltratada, y culpable de luego intentar banalizar la continuidad de la tortura, estableciéndola como “simple intercambio comercial” en la aberración de la prostitución. Son las mujeres más empobrecidas y golpeadas de la clase explotada las que se ven empujadas a esa “libertad” capitalista que muele el alma y el cuerpo.  Que la clase explotadora, los proxenetas y la derecha hagan apología de esa  falacia de la supuesta “libertad de elección” es coherente con sus putrefactos intereses; pero que gente que se pretenda “de izquierda” intente presentar una brutal explotación como algo casi bucólico, demuestra una carencia de empatía y de profundidad lacerantes.

 

El poderoso lobby proxeneta se encarga de promocionar sus intereses económicos a través de los medios y a través de la cooptación de algunas cabezas visibles, que no representan a la inmensa mayoría de la población prostituida, sino a “una minoría, propietarias de burdeles y cabilderas”[ibidem]. Una minoría que una sobreviviente de prostitución interpela: “Describís una realidad que no existe. Negáis a las víctimas e incluso les sugerís que se alegren, ya que todo es tan estupendo. Silenciáis a la Mayoría de las prostituidas. La mayoría que sigue bebiendo, tomando drogas o reviviendo su abuso. ¡No liberáis a nadie con vuestra charlatanería neoliberal!” [4]. La investigación “Las voces expropiadas y el lobby proxeneta” denuncia: “La tarea del regulacionismo es la de utilizar a una fracción de la clase obrera (a algunas prostituidas), para blanquear a la fracción burguesa que maneja el 'rubro'. La prostitución es un negocio de proporciones siderales. Esa es la razón por la cual la burguesía internacional proxeneta y sus instituciones están apoyando con millones de dólares anuales la legalización de la prostitución; el capitalismo quiere blanquear y sostener esos negocios. A través de la Open Society Foundation, Soros ha aportado 11 billones de dólares en los últimos 30 años para la despenalización de la prostitución(...) Otro millonario que pone fondos en organizaciones pro legalización, es Bill Gates(...)” [5].

 

La propaganda del lobby proxeneta hace malabarismos con la realidad para incrementar el mercado de la tortura: intenta esconder la realidad de violaciones y pretensiones pútridas durante horas, bajo el mito de la “pretty woman”, que no es, para nada, representativa de toda la extensión de una realidad siniestra. Los defensores de la legalización de la prostitución intentan esconder, tras la fábula del “empoderamiento”, el dolor de las prácticas cada vez más extremas que piden los “señores puteros”, que pagan por “fiestas de violación”; intentan esconder la explotación en cadena de proxenetas, puteros, rentistas y expendedores de drogas; esconder la drogodependencia y descorporalización que se instala para disociarse del horror [6]; esconder la realidad de las mujeres empobrecidas, empujadas a migrar y arrinconadas por la brutalidad del sistema, urgidas a conseguir el sustento para sus hijos empeñando su salud física y emocional, a la merced de sádicos misóginos que pagan por ejercer poder.

 

En Alemania, país donde la prostitución fue banalizada y regulada en 2002, esta explotación se ha incrementado. El proxenetismo puede ejercer la explotación infrahumana que es la prostitución, de manera legal: “La compra de sexo es un delito punible cuando puede considerarse al proxeneta como 'explotador'; por ejemplo, si se queda con más de la mitad de las ganancias de una prostituta, algo que prácticamente nunca es posible demostrar. Los policías y fiscales alemanes están atados, ya que resulta muy difícil probar estos elementos” [7]. Robarle hasta el 50% del dinero conseguido aguantando el allanamiento  de su cuerpo a una mujer prostituida se considera “legal” y solamente a partir del 51% deviene “ilegal”; pero no hay forma alguna de probar el franqueo del aberrante porcentaje. Una ley que favorece al lobby proxeneta, que ha causado un incremento de la explotación y la barbarie, con el establecimiento del horror de la “tarifa plana”, la promoción intensiva de la prostitución en publicidades y por operadores  turísticos, el crecimiento exponencial de burdeles. Además de lo anterior, en los hechos, la trata de personas goza ahora de mayor rango de acción, ya que esta se parapeta en burdeles legales y se anida en la imposibilidad probatoria. “¿Y si la ley en Alemania estuviera beneficiando, de hecho, a los tratantes de personas? ¿La ley ha fomentado la prostitución y en consecuencia la trata de personas? Axel Dreher, de la Universidad de Heidelberg, ha intentado responder a estas preguntas con datos provenientes de 150 países. Consiguió identificar una tendencia: “ahí donde la prostitución está regulada, hay más trata de personas que en ningún otro lugar” [ibidem].

 

                            Prostituta. Julio César Rodriguez Jaimes


El caso de Cora es similar a la situación que padecen miles de mujeres y niñas prostituidas: «Tras ser violada un día entero en Nuremberg, ya sabía lo que tenía que hacer. Recibía a los hombres en su habitación, hasta 18 horas cada día. Cuenta que los oficiales de la policía también frecuentaban el burdel, en calidad de “clientes”. Cora dice que “no se daban cuenta de nada, o no les importaba”. El burdel recibió a muchos “clientes” en Noche Buena de 2012. Su proxeneta le exigió trabajar un turno de 24 horas y la apuñaló en la cara cuando se negó»[ibidem]. En el “mayor mercado de prostitución en la UE”, se establecieron mega-burdeles anunciando “todo incluido”: «Cuando el Pussy Club abrió (Stuttgart), la gerencia lo publicitó de la siguiente manera: “Sexo con todas las mujeres por el tiempo que quieras y como quieras. Anal. Oral sin preservativo. Tríos. Orgías. Sexo tumultuario”. El precio: €70 el día y €100 por la noche. Según la policía, alrededor de 1.700 prostituidores aprovecharon la oferta durante aquel primer fin de semana. Llegaron autobuses de muy lejos (...) Después, por chats, los prostituidores se quejaron del supuestamente mal servicio, pues las mujeres ya no estaban en forma para ser usadas después de unas cuantas horas» [ibidem]. Muchas mujeres prostituidas se desmayaron “de cansancio, dolor, heridas e infecciones, que se extendían por sus piernas desde sus genitales”[8]. Con la legislación del 2002 “el negocio se ha vuelto más rudo(...) Las condiciones laborales de las prostitutas han empeorado, se ofrece un número significativamente mayor de servicios en condiciones de mayor riesgo y a cambio de menos dinero”[9]. La investigación “El modelo alemán está creando un infierno en la tierra”, expresa: “Estamos ante la industrialización de la prostitución: El beneficio es de 14.6 billones de euros con 3500 burdeles registrados (muchos no están registrados). Hay crecimiento de la demanda: Hace 15 años se estimaba que había 400.000 mujeres en la prostitución. El número se ha incrementado en al menos un 30%. Se estima que cada día 1.2 millones de hombres compran sexo en Alemania. El 18% de los alemanes son consumidores regulares de prostitución y el 80% han estado alguna vez en un burdel. Las prácticas son cada vez más peligrosas, dándose un incremento de la violencia contra las mujeres”[10]. «Desde la reforma, no sólo los anuncios se han desinhibido, los compradores de sexo se han vuelto más brutales. Hoy en día si dices “No, yo no hago eso”, muy a menudo te responden “Venga, no seas tan difícil, que es tu  trabajo”. Preguntan si pueden hacer pis en tu cara, si pueden hacerlo sin protección, queriendo sexo anal»[11], relata una mujer prostituida.

 

El informe del ginecólogo Wolfgang Heide, que trabaja con mujeres prostituidas, expresa: “las condiciones de salud de estas mujeres es catastrófica: Con 30 años muchas han envejecido de manera prematura, todas tienen dolores abdominales permanentes, gastritis e infecciones frecuentes (…) y todo tipo de enfermedades de transmisión sexual. El trauma psicológico lo alivian con alcohol y fármacos. Hay un incremento en la demanda de mujeres embarazadas para ejercer la prostitución. Estas mujeres tienen que dar servicio a entre 15 y 40 hombres diariamente de manera continuada hasta dar a luz. Muy frecuentemente acaban abandonando al bebé, volviendo al trabajo tan pronto como les es posible, lo que en ocasiones es 3 días después de dar a luz. Estas prácticas son irresponsables para la salud de la madre y del bebé, pudiendo provocar daños irreparables”[12]. En Alemania los proxenetas ofrecen tortura a modo de fiesta; la barbarie se publicita así: “El miércoles estamos organizando una fiesta ‘gang-bang’ (sexo de varios hombres con una mujer) con Tina, de 19 años, embarazada de 6 meses… cuesta 35€”[13].

 

El Ministerio de la Familia alemán reconoce en un informe que: «ni las condiciones laborales ni la posibilidad de salir de la “profesión” han mejorado. La operadora de un burdel afirmó que valoraba la ley de la prostitución porque reducía la probabilidad de redadas. De hecho, afirmó que la ley era más ventajosa para quienes operan burdeles que para las prostitutas»[14]. La promoción del truculento lucro es tal, que: «el canal de televisión RTL II tiene un programa donde un equipo de “embellecedores de burdeles” recorre el país y visita “burdeles en problemas” para asesorar e impulsar el “negocio”» [ibidem].

 

La prostitución debería ser abolida, no regulada ni legalizada, porque la tortura no debería ser legal; pero su erradicación se ve impedida dentro del capitalismo, porque es un sistema que se basa en la explotación y en el saqueo, que genera empobrecimiento medular y que por lo tanto genera una “cantera constante de seres humanos esclavizables”. Dentro de las legislaciones burguesas, la ley sueca es más coherente con los derechos de las mujeres: “La ley sueca se basa en la igualdad entre hombres y mujeres. Su argumento es que la prostitución constituye una forma de explotación. El hecho de que los hombres puedan comprar a las mujeres para acostarse con ellas perpetúa una percepción de la mujer que socava la igualdad de derechos y daña a todas las mujeres”[ibidem]. Suecia penaliza a los compradores, a los proxenetas y a los tratantes de personas, no a las mujeres prostituidas: “busca disuadir la demanda de sexo a cambio de dinero y restar rentabilidad a los tratantes y explotadores (...) la pena máxima para quienes compran sexo es de 12 meses en prisión”[ibidem]. La ley sueca relativa a la prostitución se basa en principios éticos; pero lamentablemente los miles de suecos que viajan anualmente a Tailandia, República Dominicana, Colombia (u otros países en los que el saqueo capitalista desgarra humanidad) para torturar mujeres, niñas y niños, siguen haciéndolo. El aberrante turismo sexual crece de la mano de un sistema que por un lado empobrece, y por otro promueve la barbarie, la tortura y la misoginia a través de todo su Aparato Cultural. La medida de modificación legal en el sentido abolicionista, debería ir acompañada de varias medidas estructurales y globales, que en el capitalismo no se van a tomar porque contravienen los intereses capitalistas, y la lógica misma del sistema.

 


Waiting. Nuria Fortuny







1. La primera medida concierne a la población de las mujeres empobrecidas, mujeres potencialmente en riesgo de verse abocadas a la     explotación -prostitución: estas mujeres deberían tener salidas laborales reales, que les permitan un sustento para ellas y sus familias. Más del 90% de las mujeres prostituidas en las metrópolis capitalistas, son migrantes: atenazadas entre el empobrecimiento que las empuja al éxodo y leyes de inmigración lesivas que las suplen maniatadas a violadores y explotadores de todo tipo: “Estas jóvenes llegan y son sometidas a los deseos perversos (...)Están completamente anuladas por su situación. Muchas de ellas piden drogas psicotrópicas inmediatamente después de su primera experiencia, dicen que de no tomarlas no podrían sobrevivir. Algunas mujeres, tras sólo un par de días siendo prostituidas aseguran que es como si hubieran muerto; ya no son capaces de reír. Otras lo aguantan durante años para poder mantener a sus hijos. Están muy traumatizadas; desarrollan depresión, pesadillas y problemas físicos; lo somatizan todo, enferman y sufren” [15]. Son las mujeres más empobrecidas de la clase explotada, provenientes de regiones y países que padecen el saqueo capitalista más descarnado, las que son mayormente abocadas a las prostitución; por lo tanto el drama de la prostitución solamente podrá ser abolido aboliendo las causas del empobrecimiento; solamente podrá ser abolido aboliendo un sistema, el capitalista, en el que un puñado capitaliza sobre la sangre, sudor y lágrimas de la mayorías, y sobre la depredación del planeta.

 

2. La segunda medida concierne a la población de mujeres en riesgo de ser abocadas a la prostitución por causa del maltrato que han padecido en la infancia. Una vez más, topamos con los límites que impone el mismo sistema: la existencia de maltrato infantil, de abandono, de familias desestructuradas, de violación intrafamiliar, responde a un sistema que genera barbarie y desestructuración social, al que muy poco le importa la infancia maltratada, con hambre, violada y explotada. Responde a condiciones de vida alienantes y bestializantes. Responde a una educación que el mismo sistema dirige hacia la sumisión y la opresión, hacia el abuso de poder y la violencia, hacia la misoginia y la tortura, porque es con esa educación que se perpetúa, mediante la alienación y la normalización de su mecanismo fundamental: la explotación. La  existencia de la infancia maltratada responde también a una carencia de atención social, a una carencia de atención médica y psicológica universal, gratuita, preventiva y que vaya al encuentro de quienes la puedan necesitar, cosa que en el capitalismo no existe, porque en los hechos la asistencia sanitaria es convertida en otra manera de capitalizar, en vez de ser realmente un derecho universal.

 

3. La tercera medida concierne a la “demanda”, es decir a los puteros, educados en la alienación y la misoginia: el mismo sistema produce puteros. Haría falta implementar una educación, unos productos culturales, destinados a fomentar respeto, empatía, igualdad, dignidad, pensamiento crítico, creatividad, ternura, solidaridad; es decir diametralmente opuestos a los que hoy imperan en el capitalismo; y esto contraviene la estrategia misma de perpetuación del sistema. El sistema se perpetúa golpeando la capacidad de empatía y de pensamiento crítico; su Aparato Cultural (medios, industria cinematográfica, productos musicales, videojuegos, contenidos educativos destinados a la sumisión, instituciones religiosas, etc.) promueve incesantemente el machismo, el racismo, el individualismo, el hedonismo, el consumismo, la cosificación, la banalización de la tortura... El capitalismo se sostiene gracias a la violencia represiva y a la alienación, sus medios difunden paradigmas de discriminación, de sumisión y explotación, porque le son funcionales. Propone martirizar a otro ser humano como exutorio de las frustraciones que el mismo sistema genera (los “gangparty” son ejemplo de estas prácticas de tortura colectivas, en las que los torturadores se aúpan y las mujeres son destrozadas). Este sistema fabrica monstruos puteros que pagan por un abuso de poder, por “consumir” un ser humano, por cosificar a las mujeres, niñas o niños.

 

El drama de la prostitución, cuando se aborda bajo las luces más crudas, arroja la profundidad de unas raíces sistémicas, y la necesidad, para el abolicionismo, de abrazar también la lucha por una sociedad sin clases, además del trabajo contra la misoginia imperante. La lucha por una sociedad sin clase explotadora que posea los medios de producción, y sin clase explotada que se vea arrinconada a padecer explotación. La lucha por una sociedad sin clase explotadora que imponga su hegemonía cultural alienante.  El abolicionismo se ve impelido a trabajar en varios planos a la vez: dentro del marco limitante de la legislación burguesa; por otro lado intentando aportar a la creación de una cultura emancipadora (a sabiendas de que cualquier paso en ese sentido, se verá ahogado en medio de los millones de productos culturales misóginos destinados a la alienación que sin cesar promueve el capitalismo); y trabajar enfocando la raíz sistémica del problema, entroncándose así con la lucha contra toda explotación. Un abolicionismo integral solamente es posible cuestionando al capitalismo y sus relaciones de producción: porque son esas relaciones las que generan la dramática “cantera de esclavizables”, esa “cantera” de seres humanos que es explotada por empresarios proxenetas. “La prostitución es un fenómeno mundial sostenido por fracciones enteras del imperialismo y de la gran burguesía internacional. El abolicionismo local tiene que ponerse a la altura de este desafío que tiene alcance mundial(…) No se puede desconocer el problema de clase que subyace a todo el fenómeno. Solo por ese camino, se puede restituir la voz expropiada de las compañeras en situación de prostitución”[16].

La prostitución no es “el trabajo más antiguo del mundo”; es una de las explotaciones más antiguas y aberrantes, multiplicada durante siglos de sistemas de clases sustentados en la explotación, la alienación y la violencia. En este  sistema seguirá creciendo el empobrecimiento de las mayorías por causa del saqueo capitalista que perpetra la clase explotadora: y por lo tanto crecerá la vulnerabilidad social y las peores formas de explotación, como la prostitución o los llamados “vientres de alquiler". Hay que cambiar el sistema para poder acabar con tanto sufrimiento. El capitalismo produce barbarie; y hay quien tiene el cinismo de pretender banalizar la barbarie, en vez de cuestionar al sistema.

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Blog de la autora: www.cecilia-zamudio.blogspot.com

 

NOTAS:

 

[1] El Putero: Porqué los hombres puteros buscan mujeres prostituidas y qué piensan de ellas https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/el-putero

 

[2] El Trauma cono requisito previo y consecuencia de la prostitución: “La mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución han aprendido, a través del abuso sexual o el abandono en la infancia, a desconectar”. https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/el-trauma-como-requisito-previo-y-como-consecuencia-de-la-prostitucion

 

[3] Investigación Der Spiegel, citando a Rahel Gugel https://tribunafeminista.elplural.com/2017/05/der-spiegel-el-fracaso-de-la-legalizacion-de-la-prostitucion/

 

[4] Carta de la sobreviviente de la prostitución Huschke Mau: “Cuando decís "todos deben poder hacer lo que quieran", en realidad pensáis sólo en que lo puteros y los proxenetas que están detrás de vosotras puedan hacer lo que quieran. Y no las prostituidas”. https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/carta-abierta-de-huschke-mau-estoy-hasta-las-narices-de-vosotras

 

[5] Las voces expropiadas, AMMAR y el lobby proxeneta: "La prostitución es un fenómeno atravesado por la división social(...) Es necesario que el abolicionismo adquiera conciencia de clase.” http://razonyrevolucion.org/las-voces-expropiadas-ammar-y-el-lobby-proxeneta/

 

[6] Judith Trinquart, Las consecuencias psicológicas y físicas de la prostitución. Descorporalización para disociarse del horror. https://france.attac.org/archives/spip.php?article1232

 

“Un estudio realizado en 5 países (Estados Unidos, Zambia, Turquía, Sudáfrica y Tailandia) a personas prostituidas mostró la presencia de trastornos psiquiátricos (que incluye la disociación mental) en el 67%  de las personas prostituidas: esto es lo que llamamos el TEPT (trastorno de estrés postraumático)”.

 

[7] Der Spiegel, El Fracaso de la legalización de la prostitución https://tribunafeminista.elplural.com/2017/05/der-spiegel-el-fracaso-de-la-legalizacion-de-la-prostitucion/

 

[8] Der Spiegel: Bordell Deutschland. 27.05.2013 . http://www.spiegel.de/international/germany/human-trafficking-persists-despite-legality-of-prostitution-in-germany-a-902533-2.html

 

[9] https://tribunafeminista.elplural.com/2017/05/der-spiegel-el-fracaso-de-la-legalizacion-de-la-prostitucion/

 

[10]“El modelo alemán está creando un infierno en la tierra” https://somoslamitad.wordpress.com/2016/11/14/el-modelo-aleman-esta-creando-el-infierno-en-la-tierra/

 

[11] Radio Interview mit Ellen Templin am 08.03.2010: http://www.wueste-welle.de/redaktion/view/id/114/tab/weblog/article/34860/Interview_mit_einer_Domina.html

 

[12] Dr. Wolfgang Heide: Stellungnahme zur öffentlichen Anhörung, Regulierung des Prostitutionsgewerbes“ Juni 2016 http://www.trauma-and-prostitution.eu/2016/06/05/stellungnahme-von-wolfgang-heide-facharzt-fuer-gynaekologie-und-geburtshilfe/

 

[13] “fiestas gang-bang”: varios hombres penetran a una sola mujer a la vez. https://somoslamitad.wordpress.com/2016/11/14/el-modelo-aleman-esta-creando-el-infierno-en-la-tierra/

 

[14] “El Fracaso de la legalización de la prostitución”, Der Spiegel.

 

[15] “El modelo alemán está creando un infierno en la tierra”

 

[16] http://razonyrevolucion.org/las-voces-expropiadas-ammar-y-el-lobby-proxeneta/

 

Fuente:

https://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2019/02/21/pagar-por-torturar-la-prostitucion-y-las-falacias-de-libertad-que-vende-el-capitalismo







viernes, 7 de agosto de 2020

La otra tortura

La otra tortura

Más allá de toda fantasía sobre la prostitución, la investigación de una psicóloga sobre casos concretos indica que “estas personas, cuyos cuerpos son invadidos permanentemente, a través de los años sufren consecuencias de tal gravedad que sólo son comparables a las de quienes han sufrido tortura física y psicológica”.

Por Magdalena Gonzalez *

 

Cuando era estudiante visité, en el hospicio de mujeres de Lomas de Zamora, el pabellón de mujeres que habían estado en situación de prostitución. Me llamó la atención que fueran tantas. Cuando le pregunté al director, me contestó: “Son muchas por las cosas que les hicieron y que les hicieron hacer”.

Ya como psicóloga, a partir de relatos de pacientes, hombres y mujeres, en el consultorio y en el hospital, pude conocer, entre otras inequidades de género en nuestra cultura, la apropiación masculina del cuerpo de la mujer.

Es sabido que una ideología instalada valora como masculinas ciertas actitudes de coraje, decisión, iniciativa y poder sobre el otro/a. Por este motivo, los sentimientos de temor, incertidumbre, humillación que puedan tener los varones son reprimidos o inhibidos o, si llegan a hacérseles conscientes, les producen vergüenza. Estas vicisitudes se traducen frecuentemente en violencia, y una forma habitual de descarga es la relación sexual como actuación de mandatos inconscientes o creencias conscientes. La violencia padecida por el varón, cuando se la inflige otra persona o él está en circunstancias de impotencia, deriva hacia el sexo violento. Esta necesidad sexual masculina a la que se le atribuye el carácter de apremiante, inaplazable, es, en el imaginario social, uno de los motivos que justifica el prostituir a las mujeres.

Por parte de la mujer, en no pocos casos existe una falta de apropiación de su cuerpo y de su sexualidad. Esto impide un buen proceso de autonomía, dando lugar a un yo frágil e indefenso, con el permanente temor a la pérdida del afecto del otro y a la pérdida de la relación.

De la Asamblea Raquel Liberman tomé el concepto de “mujer en situación de prostitución” –que ubica esta actividad como algo de lo que se puede salir– y el criterio de llamar “prostituyente” al cliente, ya que de su solicitud depende la situación. El cumplimiento de los deseos del prostituyente produce, en algunas mujeres, el orgullo de ser “una verdadera puta”. En las mujeres más que en los hombres es frecuente la actitud de anticiparse a la realización del deseo del otro, y en algunos casos llega a producirse una desapropiación del propio deseo: su deseo consiste en la realización absoluta del deseo del otro. Por su parte, el prostituyente, el cliente, valora narcisísticamente esta anticipación, esta particular servidumbre sexual, y la refuerza. El prostituyente disocia a la persona y la ve como si fuera un objeto, la des-humaniza y disocia sus propios sentimientos de su sexualidad. En la mayoría de los casos de prostituyentes, uno de los móviles es el abuso de poder, la voluntad de someter.

Del mismo modo, el cafishio –llamado en el ambiente “marido”– lleva al extremo el poder sobre la mujer, entre amenazas y ofrecimiento de protección, en una relación de dominación a veces absoluta: “No sos nada”, le dice. Ella misma está negada como persona –“A quién le importo”, “Una puta no es nada”– y sólo le resta el ser utilizable por el dinero que proporciona. Pero a la vez se le hace sentir que ella no tiene valor. Incluso hay mujeres que jamás tocaron dinero, no pasa por ellas.


También es paradojal la situación que se da cuando los propios padres de la mujer, para ser mantenidos, retienen como rehén a un hijo de ella con la excusa de estar “cuidándole el chico”. Estas y otras situaciones paradojales van socavando en estas mujeres la posibilidad de pensamiento necesaria para desarrollar sus propias vidas de modo autónomo.

Ya el hecho de tener obligadamente múltiples relaciones sexuales durante cada jornada constituye vejación. Esto queda claro cuando algunas prefieren realizar la práctica en la calle, donde por lo menos pueden elegir a los clientes. Por otra parte, cada cliente solicita o exige la realización en acto de sus fantasías en el cuerpo de la mujer o exige que ella presencie actos sumamente perturbadores. En uno u otro caso habrá sufrimiento corporal y psicológico y deterioro de la relación con el mundo externo. Teniendo en cuenta que el Yo es ante todo corporal, el daño al cuerpo es un daño a la totalidad de la persona y será necesario el cese de la práctica o la asistencia, para que pueda producirse una reflexión. Sin estas condiciones es imposible la elaboración de semejantes hechos traumáticos y también es difícil que puedan elaborarse las fantasías depositadas en sus cuerpos por ellas mismas y por los otros de la sociedad.

Pude observar que, independientemente de las diferencias individuales, estas mujeres, además de padecer una disociación entre su racionalidad y su afectividad, tienen una enorme dificultad para dirigir sus impulsos, y una tendencia a veces extrema a refugiarse en la fantasía. En muchas aparece una tensión intrapsíquica que llega a impedir casi totalmente su capacidad de reflexión. Padecen enorme temor a las relaciones interpersonales, sobre todo donde se juegue la afectividad. Paradójicamente tienen marcada dependencia afectiva, y también un gran rechazo a su propia sexualidad: no ponen en juego su sexualidad en la práctica, o sea, no incluyen su cuerpo erótico sino el cuerpo físico –éste, incluso, disociado de su mente– y por lo tanto no hay deseo sexual, en la mayoría de los casos ni siquiera con el hombre al que quieren.

Sufren repetidas angustias por baja tolerancia a la frustración y sentimientos de culpa que, en algunos casos, se relacionan con que, habiendo sido abusadas cuando niñas, se hicieron cargo de esa culpa que no les correspondía. Y se sienten culpables por realizar una actividad que, aunque es tan inducida por la sociedad, está tan censurada por ella.

Aparecen también tendencias a negar la realidad, por la falta de recursos para poder operar sobre ella. Por el mismo motivo aparecen tendencias agresivas que reprimen y que, a veces, son actuadas contra sí mismas produciendo síntomas orgánicos.

En la mayoría de los casos se observa que sienten temor a la desestructuración y fragmentación; sufren ansiedad referida a la sexualidad masculina; tienen tendencia a la fabulación y vivencia de hostilidad con inclinación al aislamiento como mecanismo de defensa. Se genera una depositación de sus deseos de realización en sus hijos, como intento de reparar a través de ellos sus propias historias. Esto puede presentarse bajo la forma ambivalente amor-odio.

En lo corporal sufren frecuentes jaquecas, hemorragias menstruales y, por el contacto, dolores crónicos de todo el cuerpo –sobre todo mamas y genitales–, desgarros múltiples de vagina y recto, VIH y sida. También he recibido permanentes comentarios sobre suicidios de compañeras.

Al estar dificultada la mediación del pensamiento, se generan conductas compulsivas que no les permiten elegir adecuadamente. Por lo tanto, tienen obstaculizada la elaboración de duelos y, más aún, la salida de la prostitución. La sintomatología sigue agudizándose por la acumulación de situaciones graves sin elaboración.

 

Tan espantoso

En algunos casos, no se trata para el hombre de tener una aproximación sexual sino de poder relatarle cosas que los desbordan, pero esto no se basa en la confianza sino que es una circunstancia más del ejercicio de control y dominio sobre ella, ya que la coloca en la obligación de tolerar todo tipo de relatos, a veces muy angustiantes y perturbadores, por haber cobrado su hora. El varón daña a estas mujeres al descargar sobre ellas sus sentimientos displacenteros valiéndose del anonimato.

Por otra parte, estas mujeres muestran una falsa fortaleza yoica, con actitudes de desparpajo que ocultan su extrema indefensión. Necesitan rea-lizar un simulacro ante los prostituyentes y su disociación se incrementa aún más, ya que para resultar atractivas fingen ser fuertes. He comprobado de distintas maneras que estas personas, cuyos cuerpos son invadidos permanentemente con esas prácticas, a través de los años sufren consecuencias de tal gravedad que sólo son comparables a las de personas que han sufrido tortura física y psicológica.

Para realizar una elaboración mínima, sería necesario que pudieran reflexionar y hacer un relato sobre las actividades a las que están sometidas, pero esto generalmente se ve impedido porque no les es posible tolerar la angustia. Un ejemplo es este comentario que hizo Adriana: “Una vez, un grupo que estábamos reunidas a la madrugada porque no había clientes, quisimos imaginar con cuántos hombres se había acostado cada una. Fuimos imaginando micros llenos de hombres, para poder tener una idea, pero nos sentimos muy mal y algunas se descompusieron. Fue tan espantoso que nunca más tocamos el tema”.

El retiro de esa actividad siempre es difícil, aunque siempre deseado. Para poder retirarse, deberían liberarse de los proxenetas, cuestión que a muchas se les plantea como inimaginable porque viven en un sistema de cautiverio que coadyuva a que se produzca un deterioro a veces total de su relación con el mundo externo. Tras retirarse, en algunos casos las mujeres sufrieron durante años graves depresiones y fobias. En otros casos, después de breves períodos de interrupción, volvían compulsivamente a la práctica ya que, sin ningún tipo de asistencia, la intensidad de la angustia por el proceso de elaboración se les volvía insostenible.

 

* Extractado de un trabajo que será publicado en Topía revista. Psicoanálisis, sociedad y cultura.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-52127-2005-06-09.html?fbclid=IwAR1SxvL9GJ2D2UCgeqQFMxtEIk4tFdv5qcLzoWqCRYX6CKfPxeL9br7h_x0