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sábado, 15 de julio de 2017

El ataque de la industria del sexo contra las feministas




El ataque de la industria del sexo contra las feministas
Meghan Murphy
Truthdig.com
Traducido del inglés para Rebelión por Sara Plaza.

Los pornógrafos llevan mucho tiempo defendiendo como "libre expresión" los productos y prácticas de su extremadamente lucrativa industria, incluso cuando estos sexualizan el poder y la violencia de los hombres contra las mujeres. De modo parecido, quienes defienden la prostitución, a la que estratégicamente llaman "trabajo sexual", plantean el movimiento a favor su legalización y normalización como liberador.
Pero estos grupos solo apoyan la libre expresión y las libertades en la medida en que sirven a sus intereses. Aquellos que se manifiestan contra la industria del sexo están excluidos de su versión de "libertad".
Tuvimos pruebas de ello en marzo, cuando varios lobbies de la prostitución amenazaron con boicotear una conferencia en Vancouver, Columbia Británica, que iba a contar con la presencia de Chris Hedges, destacado periodista y columnista de Truthdig, como ponente principal. Estos grupos de presión intentaron impedir su participación por haber escrito un artículo en el que definía la prostitución como "la quintaesencia del capitalismo global", y lo habrían conseguido si no hubiera sido por la respuesta apasionada de grupos locales de mujeres.
Las campañas de desprestigio contra las feministas y sus aliados que se atreven a decir la verdad sobre el poder y la violencia de los hombres no son algo nuevo. En los años noventa los pornógrafos lanzaron una campaña contra la profesora Catharine MacKinnon y la feminista Andrea Dworkin comparándolas con los nazis y acusándolas de suprimir la libre expresión cuando, en realidad, la ordenanza anti-pornografía que ellas habían redactado en Minneapolis en 1983 – definiendo la pornografía como una violación de los derechos civiles de las mujeres– no fue un intento de censurar la libre expresión sino de abordar el daño causado a las mujeres por la industria de la pornografía.
Para atraer a los progresistas bienintencionados, se inventó un movimiento por los "derechos de las trabajadoras sexuales" en oposición a aquellas feministas que creían que la prostitución era la extensión y la perpetuación del poder y la violencia del hombre. El lobby de la prostitución adoptó el lenguaje del movimiento obrero para defender los derechos de los hombres a abrir burdeles y a comprar servicios sexuales de las mujeres, y también el lenguaje del movimiento feminista para plantear la prostitución como una elección de la mujer.



Estos grupos de presión tienen a los medios de comunicación de su parte, así como a los proxenetas y los puteros. De acuerdo a sus intereses capitalistas, los medios oficiales presentan la pornografía y la prostitución como iniciativas empresariales y, en consonancia con sus bases patriarcales, aceptan como norma la idea de los cuerpos de las mujeres como objetos consumibles.
En los últimos años la industria del sexo ha colaborado con los medios para descontextualizar completamente el sistema de la prostitución. Este enfoque neoliberal es parte de un esfuerzo constante para desarmar a los movimientos que desafían los sistemas de poder: si somos simplemente individuos que miran por su propio empoderamiento (empowerment) personal y, por lo tanto, los únicos responsables de nuestros propios "éxitos" y "fracasos", entonces no hay necesidad de organizarse colectivamente. Y esto es precisamente lo que quería decir Margaret Thatcher al afirmar que no existe la sociedad, solo individuos que ante todo deben ocuparse de sí mismos.
Al plantear un sistema que canaliza a las mujeres –particularmente a las mujeres marginadas– hacia la prostitución no solo como una elección de las propias mujeres sino como potencialmente liberador, estos grupos consiguen ocultar el modo en que la pornografía sostiene el poder de los hombres, descargando la responsabilidad de la subordinación de las mujeres en las propias mujeres. Al señalar la presión social para la auto-objetivación como empoderamiento, se permite a la sociedad ignorar las razones por las que las mujeres buscan empoderarse a través de la sexualización y la mirada masculina. Al centrarnos en la capacidad de acción consciente (agency) de las mujeres, pasamos por alto el comportamiento de los hombres.
Lo que verdaderamente están defendiendo los grupos que piden hacer presión a favor de los "derechos de las trabajadoras sexuales" no son, desde luego, los derechos humanos de las mujeres sino los intereses económicos y sexuales de los hombres. Y por eso en el discurso se evita deliberadamente abordar el daño que causan estos hombres.
La campaña para presentar la presión a favor de la prostitución como un esfuerzo de base para ayudar a las mujeres marginadas ha sido todo un éxito. Al ignorar la dinámica de poder inherente a la compra por parte de un hombre de los servicios sexuales de una mujer, y llevar el debate hacia la elección de las mujeres, quienes podrían considerarse a sí mismas feministas se ven en una encrucijada: "¿Debo defender el derecho de las mujeres a elegir?" La respuesta obvia es sí. Pero esa pregunta es engañosa. La verdadera pregunta es: "¿Apoyo el derecho de las mujeres pobres y marginadas a tener una vida mejor que la que les ofrecen los hombres explotadores?"
Si bien el lenguaje manipulador diseñado para atraer a las masas liberales es una parte fundamental de la iniciativa para despenalizar a los proxenetas y a los puteros, otro componente clave es la fácil derrota de las feministas que desafían ese discurso.
Los defensores de esa industria no se detendrán ante nada para silenciar las voces de quienes se pronuncien en contra de sus intereses. Tachadas de mojigatas, conservadoras religiosas, opresoras y fanáticas, la guerra contra estas feministas culminó recientemente en el intento generalizado de impedir que quienes disienten de su proyecto tengan acceso a plataformas desde las que expresar sus puntos de vista.
Cuando hace un año la periodista sueca Kajsa Ekis Ekman iba a presentar en Londres su libro "Being and Being Bought: Prostitution, Surrogacy and the Split Self" ["El ser y la mercancía: prostitución, vientres de alquiler y disociación"], la librería que organizaba el acto fue amenazada con boicots.
El clima actual en el feminismo anglosajón es el que apoya la caza de brujas, me dijo Ekman. Esa caza de brujas comienza con "campañas difamatorias, parece que viene 'de abajo', y sobre las feministas famosas dice que están obnubiladas por el poder tildándolas de elitistas, 'cis-sexistas', racistas y 'putafóbicas'", explicó. "Luego lleva adelante auténticas campañas de silenciamiento, amenazas de boicot, demandas, y aislamiento de cualquiera que se ponga del lado de las feministas y, por asociación, del lado de la culpa".
En el año 2003, Melissa Farley, una psicóloga clínica y fundadora de la organización sin ánimo de lucro Prostitution Research and Education, dirigió una investigación en Nueva Zelanda sobre la violencia y los trastornos de estrés postraumático en personas prostituidas, y después tuvo que declarar ante el Parlamento de aquel país por las entrevistas que había realizado. Un defensor de la prostitución neozelandés que estaba en desacuerdo con su investigación presentó una queja contra ella ante la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés). La queja fue ignorada por la APA y no fue tenida en cuenta por sus colegas, pero el lobby de la prostitución la presenta como legítima y la utiliza como excusa para presionar a otros para que descarten su exhaustiva e iluminadora investigación.
Julie Bindel, periodista feminista que lleva años informando sobre el comercio sexual mundial, ha revelado que el Sindicato Internacional de Trabajadoras del Sexo en Gran Bretaña era poco más que un portavoz de los proxenetas y los dueños de burdeles. También ha estado informando sobre los importantes fallos de la legalización de la prostitución en Amsterdam. En marzo, después de las quejas emitidas por los grupos de presión a favor de la prostitución, su nombre fue retirado de un panel de discusión de una película estadounidense sobre prostitución.
Las supervivientes de la prostitución también se ven enfrentadas a una campaña de silenciamiento. Bridget Perrier, educadora indígena y co-fundadora de la organización Sextrade101 de supervivientes del comercio sexual y abolicionistas con sede en Toronto, explicó que los esfuerzos del lobby a favor de la prostitución se centran en invalidar las experiencias de las mujeres que han abandonado el negocio, a menudo poniendo en duda sus historias.


Rachel Moran sobrevivió siete años a la explotación sexual en Irlanda y ha publicado un libro sobre sus experiencias, en el que aborda muchos de los mitos y las mentiras que ha perpetuado el lobby del trabajo sexual. Por su delito –contar la verdad– ha sido objeto de acoso continuo y acusada en más de una ocasión de inventarse su historia.
"He sido difamada, calumniada, amenazada, atacada físicamente y gritada", me dijo Moran. "Mi dirección postal, los detalles de mi cuenta bancaria y mi dirección de correo electrónico personal han estando circulando entre las personas aparentemente más desequilibradas, las cuales me han tuiteado partes de mi dirección postal con ese estilo claramente amenazante del tipo 'sabemos donde encontrarte'".
Y añadió: "Sistemáticamente se alega que yo nunca estuve en la prostitución, aunque los registros que prueban que lo estuve están en manos de los servicios sociales irlandeses y del Juzgado de Distrito de Dublín de Menores".
Negar verdades que podrían perjudicar el intento de presentar una versión expurgada de la industria del sexo, que vende la prostitución como "simplemente un trabajo como cualquier otro", es un elemento clave de la campaña a favor de su legalización.
Moran me contó que le había impactado muchísimo la falta de compasión que mostraron hacia ella los defensores del negocio del sexo que aseguran tener un interés particular en la seguridad de las mujeres. "Sencillamente les importa un bledo estar llevando a cabo una campaña deliberada y organizada de intimidación contra una mujer que fue sistemáticamente abusada sexualmente por hombres adultos desde los quince años", manifestó. "Mis verdades no les gustan, por eso hay que silenciarlas".
Desesperados, sin ser capaces y sin estar dispuestos a responder a los argumentos feministas y socialistas básicos contra el negocio del sexo –a saber, que se ha levantado sobre la base del poder del hombre y del capitalismo, perpetuando ideas misóginas sobre las "necesidades" del hombre y los cuerpos de las mujeres como los objetos para satisfacer esos deseos socializados– sus lobbies recurren a las mentiras y a la calumnia.
Estos grupos intentan hacer pasar las campañas difamatorias por "crítica", pero son cualquier cosa menos eso, señaló Ekman, la periodista sueca. "Lo que está ocurriendo no tiene nada que ver con la crítica. Recuerda más bien a una revolución cultural maoísta a gran escala".
"Si eres una destacada feminista, no te escaparás", continuó. "Si todavía no te han atacado lo harán, o no eres lo suficientemente peligrosa".
Llevo años escribiendo sobre la industria del sexo y la legislación de la prostitución en Canadá. Los ataques contra mi persona y mi trabajo han sido implacables. En las últimas semanas varios grupos de presión canadienses a favor de este negocio organizaron una importante campaña difamatoria en línea, tachando los argumentos contra la objetivación, explotación y abuso de las mujeres de "fanatismo", distorsionando intencionalmente mi trabajo y mis opiniones hasta volverlos irreconocibles.
Las acusaciones absurdas e infundadas lanzadas contra mí –"transfóbica", "putafóbica", racista y demás– reproducen las utilizadas contra todas las mujeres que desafían el statu quo en este sentido. La intención no es hacer justicia, sino calumniar a las feministas para que sus argumentos puedan ignorarse y descartarse, y también acosar a otros hasta que hagan lo mismo. La única cosa que nunca mencionan es la verdad.
La mujeres que se prostituyen tienen 18 veces más probabilidades de ser asesinadas que la población en general, y los hombres responsables tienen muchas menos probabilidades de ser condenados cuando se trata de una prostituta. En Canadá las mujeres indígenas están sobrerrepresentadas en la prostitución y, en general, sufren mayores niveles de violencia que las mujeres no-indígenas. La legalización ha demostrado no ser una solución para la explotación, la violencia y el abuso.
Estos individuos y grupos cooptan las luchas de las personas marginadas para defender una industria multimillonaria que cada año se cobra la vida y la humanidad de miles de mujeres y niñas en todo el mundo. Para impedir que quienes manifiestan su desacuerdo amenacen sus intereses con palabras y argumentos, recurren a tácticas poco limpias para silenciar a escritoras y periodistas feministas independientes. Identifican nuestras palabras como "violencia" pero no hacen nada para luchar contra los responsables de la violencia real. Estos grupos nunca han participado en ninguna campaña pública contra un maltratador, nunca han presentado una demanda solicitando el despido de un putero violento, nunca han llamado "fanáticos" a quienes fuerzan a las niñas a prostituirse en burdeles o en las calles. Sus objetivos no son el capitalismo corporativo o los traficantes de sexo, tampoco los reyes del porno o los dueños de los burdeles maltratadores. No. Sus objetivos son las feministas.
En su ensayo "Liberalism and the Death of Feminism" ["Liberalismo y la muerte del feminismo"], MacKinnon escribió que "una vez hubo un movimiento feminista": un movimiento que entendió que criticar prácticas tales como la violación, el incesto, la prostitución y el abuso no era lo mismo que criticar a las víctimas de esas prácticas. "Era un movimiento que sabía [que] cuando las condiciones materiales descartan el 99% de tus opciones, no tiene sentido llamar al 1% restante –lo que haces– tu elección". Escribió estas palabras hace 25 años y aún seguimos librando las mismas batallas. Pronunciarse hoy contra los sistemas patriarcales significa que tu medio de vida se verá amenazado, así como tu credibilidad y tu libertad para hablar.
No puedes pretender ser progresista y manifestarte en contra de la democracia. No puedes pretender ser feminista y apoyar el silenciamiento de las mujeres. Este nuevo macartismo no nos liberará. Nos deja en manos de quienes quieren nuestra desaparición.


Meghan Murphy es una escritora y periodista de Vancouver, Columbia Británica. Su página web es Feminist Current.


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=200576







jueves, 2 de febrero de 2017

Cómo se convirtió la prostitución en la profesión más moderna del mundo




26 de diciembre de 2016
Prostitución & Trabajo sexual
Cómo se convirtió la prostitución en la profesión más moderna del mundo

Kajsa Ekis Ekman
Rebelión

Sobre cómo el discurso del trabajo sexual se ha vuelto hegemonico invisibilizando el componente de pobreza y explotación que lleva el hecho de la prostitución.

Cuando se conoció la noticia de que la vicepresidenta de una de las "organizaciones de trabajadoras-es del sexo" consultada por Amnistía Internacional en política sobre prostitución había sido condenada por tráfico de seres humanos y proxenetismo, muchas abolicionistas se sintieron horrorizadas, pero no sorprendidas, ya que "los derechos de las trabajadoras del sexo" cada día se utilizan más como eufemismo de los derechos de los proxenetas, los propietarios de burdeles y de los hombres que pagan por sexo.
El discurso del "trabajo sexual" ha hecho posible que "el oficio más antiguo" se convierta en la profesión más moderna del mundo. La prostitución ya no es considerada como un vestigio medieval patriarcal, sino subversiva, liberadora, incluso feminista. A los movimientos feministas se les vendió la prostitución como el derecho de la mujer a su propio cuerpo; a los neoliberales, como un símbolo del libre mercado; a la izquierda, como "trabajo sexual" que necesita sindicatos y derechos laborales; a los conservadores, como un acuerdo privado convenido entre dos personas al margen de toda intervención social; al movimiento LGTB, como sexualidad que exige su derecho a expresarse. La prostitución se convirtió en un camaleón capaz de adaptarse a todas las ideologías. Y cuando la izquierda abraza la prostitución como "trabajo", lo hace pasando por alto que el marxismo considera el trabajo como algo intrínsecamente alienante que debería ser abolido y el resultado de la pérdida de la capacidad de trabajadores y trabajadoras a decidir sobre sus propias vidas.

 Otro elemento ausente es la conciencia sobre la forma utilizada por el capitalismo para expandirse de manera incesante en cada vez más dimensiones de nuestra vida, haciéndonos ver nuestros cuerpos y mentes como meras mercancías. El discurso del trabajo del sexo fue inicialmente un discurso marginal surgido en el ambiente político creativo y caótico de California. Obtuvo relevancia cuando el gobierno holandés lo promocionó con miras a preparar el terreno a la re-legalización de la industria del sexo. Holanda, con su floreciente industria sexual, tenía a todas luces un interés económico en obtener impuestos de ella.

El argumento de que la prostitución era un trabajo como cualquier otro resultó ser muy útil. Pero si la prostitución tenía que ser considerada una profesión, era fundamental que hubiera sindicatos, y así fue cómo la organización De Rode Draad (El Hilo Rojo) se convirtió en el primer sindicato de este tipo en el mundo. De Rode Draad fue fundado por el gobierno holandés y presentado como el sindicato de las "trabajadoras del sexo", pero fue financiado con dinero público desde el momento de su creación y su dirección siempre estuvo en manos de sociólogos y sociólogas, no de personas en situación de prostitución.

Hay hoteles en Amsterdam que ponen a disposición de los turistas folletos en los que se les asegura que no deben sentirse culpables de pagar por sexo, ya que "muchas" prostitutas pertenecen al sindicato De Rode Draad. Las referencias a este sindicato son algo prácticamente insoslayable en los libros sobre feminismo de los años 80. Y sin embargo, De Rode Draad nunca llegó a tener más de cien miembros, jamás intervino en un solo conflicto laboral en un burdel y sus representantes, como el sociólogo Jan Visser y la investigadora y escritora Sietske Altink , no tenían ninguna experiencia en prostitución. Sietske Alkink, en el transcurso de una conferencia en 2009, dijo que la demanda de prostitución disminuiría "ya que las mujeres casadas han mejorado mucho en cuestión de sexo". Actualmente trabaja en el Comité Internacional por los Derechos de las Trabajadoras y los Trabajadores del Sexo en Europa (ICRSE), en el que -curiosamente- nos encontramos a menudo con los mismos políticos, universitarios y trabajadores sociales apareciendo una y otra vez y construyendo su carrera profesional a base de hablar del derecho a hacer algo que ellos personalmente no han hecho.

Dado que la industria del sexo ha aumentado en el mundo entero, el discurso del trabajo sexual ha adquirido un estatus hegemónico. Y así fue cómo segmentos de la izquierda y del movimiento feminista se tragaron el anzuelo de la propaganda con el plomo y el sedal: luchar a favor de la prostitución se convirtió en luchar por la libertad. Resulta cuando menos extraño. Hace cien años, la lucha contra la prostitución era un asunto crucial tanto para el movimiento obrero como para el movimiento de las mujeres.

Recordemos aquellos carteles del sindicato británico de estibadores que se hicieron tan populares y en los que se leía "No pararemos hasta barrer toda la miseria, la prostitución y el capitalismo" y "An injury to one is an injury to all", que las feministas convirtieron en la consigna "Nos tocan a una, nos tocan a todas". Los estibadores tenían claro que la prostitución condenaba a sus hermanas de la clase obrera a ser utilizadas por los hombres de clase alta y no estaban dispuestos a permitirlo. 




Por lo que se refiere al movimiento de las mujeres, lucharon contra la prostitución antes incluso de exigir el derecho al voto: acabar con la trata de esclavos y esclavas era lo más urgente y prioritario. La prostitución no ha cambiado. Sigue siendo la misma industria, los mismos hombres con dinero comprando mujeres pobres, la misma explotación, la misma violencia y la misma trata (aquello que en el pasado se llamaba "trata de blancas").

Lo que cambió fue la etiqueta. Como dice Sonia Sánchez , una mujer argentina superviviente de la prostitución: "Existe un feminismo que es muy útil para los proxenetas, un movimiento sin movimiento, liderado casi exclusivamente por universitarias, muy lejos del feminismo popular."

Pasé cuatro años viajando por Europa y estudiando las organizaciones del "trabajo sexual" para mi libro L’être et la marchandise (El ser y la mercancía). Vi cómo se repetía siempre el mismo patrón: una organización de "trabajo sexual" con una web muy elaborada y una presencia en las redes impresionante, con cientos o miles de miembros con experiencia en trabajo sexual que en realidad eran tres que quedaban para tomar café. Eso es lo que ocurría, por ejemplo, con el grupo francés Les Putes (ahora llamado STRASS).

También era frecuente encontrar a personas relacionadas con la investigación o con ong's copando la junta directiva mientras que sólo había una persona en la organización con experiencia en prostitución. Esta persona era la única, por supuesto, que hablaba con los medios, como era el caso del ICRSE (International Committee on the Rights of Sex Workers in Europe). En el caso de la organización española Ambit Donà, no contaban ni con una sola persona ejerciendo la prostitución, por mucho que aseguraran "defender el derecho a ser putas".

A veces, los grandes sindicatos contaban con una sección para las personas en situación de prostitución, como era el caso de CCOO en España o el sindicato Ver.di alemán, con escasos resultados. Ni una sola persona en situación de prostitución se afilió a CCOO. En la sección sindical alemana de las trabajadoras sexuales me dijeron que "nunca habían tenido más que unas cuantas afiliadas" y que nunca habían tenido ningún conflicto laboral, a pesar de que la industria de la prostitución alemana es la más importante de Europa, con más de un millón de personas vendiendo sexo todos los días. Igual de decepcionantes fueron los resultados de la regulación en Alemania: sólo un 1% de las mujeres prostituidas se registraron como "trabajadoras sexuales".

Cuando el Estado se preguntó la razón y realizó una encuesta, muchas mujeres en situación de prostitución respondieron que lo que ellas deseaban era dejarla tan pronto como pudieran y que no querían ver la prostitución más que como una solución temporal. Huschke Mau, una superviviente alemana de la prostitución, escribió : «Como la mayoría de prostitutas, yo no me registré como tal porque tenía miedo de no poder dejarlo si lo hacía. Porque tenía miedo de que me preguntaran por qué ya no quería seguir trabajando como prostituta si era un trabajo como otro cualquiera.

Y eso fue exactamente lo que pasó cuando quise dejarlo. Busqué ayuda en la sanidad pública y sólo recibí incomprensión. Y no conseguí salir. ¿Qué se supone que tenía que decir en la oficina de empleo si iba a pedir una prestación para poder pagar el alquiler y la comida sin necesidad de tener que chupar diez pollas cada día? ¿No me preguntarían cómo me había ganado la vida en los últimos tres meses? Y si se lo dijera, ¿no me preguntarían por qué no quería seguir haciéndolo, habiendo un burdel fantástico allí cerca que me podía contratar?

Una mujer que había tenido que volver a las organizaciones de trabajo sexual con la esperanza de encontrar refugio me contó que la usaron sólo como herramienta de propaganda. TAMPET, otra organización holandesa, recibe millones de euros de la Unión Europea para luchar contra el VIH, pero utilizan ese dinero para repartir condones entre las mujeres inmigrantes y en hacer campaña a favor de la despenalización.

 Cuando hablé con su representante, otra trabajadora social, me contó que a menudo las mujeres le pedían que las ayudara a salir de la industria del sexo y que ella les respondía que su trabajo no era sacar a las mujeres de ahí, sino enseñarles a ser mejores prostitutas.» A veces, tras la fachada de los derechos de las “trabajadoras sexuales”, hay hasta proxenetas.

Es lo que ocurre con el British International Union of Sex Workers (IUSW), que está dirigido por Douglas Fox, propietario de una de las más potentes agencias de escorts en Gran Bretaña, la Christony Companions. Este Douglas Fox, que se autodenomina "chico escort independiente", aparece a menudo en los medios hablando de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales y de lo malo que es el feminismo. Esto es lo que dice Huschke Mau de ese fenómeno que nos encontramos a nivel internacional: «Cuando habláis de BesD (Berufsverband erotische und sexuelle Dienstleistungen, organización alemana de trabajadoras sexuales), os referís a ella como "una organización de trabajadoras sexuales organizadas", pero ¿os dais cuenta que sólo representa al 0,01% de las prostitutas alemanas? ¿Qué tipo de organización de prostitutas es ésa que incluye también a los propietarios de los burdeles? ¿Explotadores que crean un 'sindicato' para representar a las trabajadoras?



Que un patrón no tenga los mismos intereses que los trabajadores y las trabajadoras es algo obvio para la izquierda, excepto cuando se trata de prostitución. Y así fue que el International Union of Sex Workers (IUSW) fue rápidamente invitado a incluirse como sección dentro del gran sindicato británico GMB y ahí sigue. La idea de organizar "sindicatos de trabajadoras del sexo" es muy poderosa. Sin embargo, en el transcurso de mi investigación, no encontré ni una sola organización que funcione verdaderamente como un sindicato; es decir, que haya sido creada y financiada por sus miembros, se componga únicamente de personas de ese sector y tenga como adversarios naturales a empresarios y otras personas que obtienen beneficios del sector.

La mayoría de estos grupos forman parte en realidad de un lobby que pretende a toda costa legalizar todos los aspectos de la industria del sexo a través del etiquetado de la prostitución como "trabajo".» Los sindicatos en general hablan de problemas profesionales, de las largas jornadas de trabajo, de los riesgos y de la lucha por los beneficios que genera la actividad profesional.

Pero lo más extraño de los auto-denominados sindicatos de “trabajadores-as del sexo” -aparte de no contar con afiliación y de su total fracaso en llevar adelante denuncias laborales contra proxenetas y propietarios de burdeles- es su insistencia en que el “trabajo sexual” es estupendo. Y, sin embargo, la prostitución presenta unos índices de riesgos laborales que pocos trabajos tienen: un 82% de las personas en situación de prostitución han sido físicamente agredidas, el 83% han sido amenazadas con un arma y el 68% han sufrido violación.

La tasa de mortalidad entre las mujeres que se dedican a la prostitución es más elevada que la de cualquier otro grupo femenino, incluso mayor que la de mujeres sin techo y mujeres toxicómanas. ¿Un sindicato que de verdad representara a las personas en situación de prostitución no debería hablar de estas cosas?.

Pues muchas de las organizaciones arriba mencionadas hacen justo lo contrario: enmascaran los problemas.

Sólo dicen lo mucho que empodera estar en la prostitución, que es una verdadera liberación del patriarcado y una excelente manera de desafiar sus límites. Dejadme que os diga que eso es algo que nunca vais a oír en la calle. ​

Fuente: http://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/como-se-convirtio-la-prostitucion-en-la-profesion-mas-moderna-del-mundo

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220866




domingo, 20 de octubre de 2013

La prostitución. Claves básicas para reflexionar un problema. Apramp

LA PROSTITUCIÓN CLAVES BÁSICAS PARA REFLEXIONAR SOBRE UN PROBLEMA

Edita
APRAMP / FUNDACIÓN MUJERES
España 2005


Introducción
Durante las dos últimas décadas se ha producido en España, como en otros países europeos, un incremento del comercio sexual ligado al tráfico de personas con fines de explotación para la prostitución. Junto a esta situación, distintos fenómenos sociales (drogadicción, procesos migratorios, precariedad económica, falta de alternativas vitales…) están conduciendo a muchas personas al desarrollo de la prostitución como única alternativa para sobrevivir.
Existen diferentes perfiles de personas (nacionales o inmigrantes; mujeres, transexuales, varones…) que por circunstancias muy diversas se encuentran ejerciendo la prostitución. Las carencias afectivas, personales, profesionales, económicas, sanitarias, culturales y sociales de estas personas contribuyen a perpetuar las condiciones de exclusión social, imposibilitando en muchos momentos el abandono de la actividad prostitucional.
Resulta muy difícil conocer las dimensiones de la prostitución en España. Algunas fuentes han estimado que alrededor de 300.000 mujeres están implicadas en esta actividad. Este dato no contempla colectivos que, aunque quizás sean minoritarios, son también sujetos de intervención.
Nos referimos a los transexuales y varones que recurren a esta actividad en similares condiciones que las mujeres.
La prostitución es un sector oculto y clandestino, que se desarrolla en distintos niveles y contextos, por eso, el compromiso de APRAMP (Asociación para la Prevención y Reinserción de la Mujer Prostituida) es la lucha contra todo tipo de explotación hacia las personas prostituidas.
La Asociación se constituyó en junio de 1989 para ofrecer apoyo y alternativas de reinserción a la mujer prostituida y a sus hijos, facilitándoles el acceso a nuevas y mejores condiciones de vida. La realidad social ha ido ncreíbleonos hacia nuevos colectivos y perfiles de personas excluidas por la prostitución, así como nuevos contextos en los que se desarrolla esta actividad (la calle, locales de alterne, polígonos industriales).
APRAMP considera que para ofrecer alternativas y luchar contra este tipo de explotación se necesita de la concienciación y participación de la sociedad. La atención personalizada a las personas prostituidas en su situación particular requiere por tanto de un trabajo de transformación social que modifique las estructuras que facilitan la exclusión y explotación de las personas. Esta guía, trata de actuar en ese sentido.
Hemos recogido con la colaboración de la Fundación Mujeres los conceptos esenciales expuestos en otros trabajos expertos. Esperamos que ayuden a la toma de conciencia sobre las condiciones de vida de miles de personas que se ven abocadas a la prostitución.
Rocío Nieto
Directora de APRAMP – Asociación para la Prevención
y Reinserción de la Mujer Prostituida


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“Existe una ncreíble ingenuidad por parte de algunos medios gubernamentales y no gubernamentales sobre el verdadero papel de la industria del sexo y sobre las actuales campañas de legitimación de la prostitución como trabajo. Desconocen completamente queexiste un grupo de presión organizado (…) a quienes se les paga para promover la idea de que la prostitución es un trabajo digno que debe ser reconocido y regulado como tal.”
Janice Raimond.


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Interiores. El día que las putas hablen. Raquel Sarangello

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Millones de mujeres y niñas son traficadas y prostituidas en el mundo. Al menos 300.000 mujeres son explotadas sexualmente al año en nuestro país.

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1         La prostitución definiciones y reflexiones
La prostitución Institución masculina patriarcal según la cual un número limitado de mujeres no llega nunca a ser distribuido a hombres concretos por el colectivo de varones a fin de que queden a merced no de uno solo, sino de todos los hombres que deseen tener acceso a ellas, lo cual suele estar mediatizado por una simple compensación económica.
Diccionario Ideológico feminista. Vol I. Icaria Editorial. 1981


“Un sistema en el cual las mujeres se dejan atrapar como consecuencia de su miseria económica, de su falta de instrucción cultural, de su ausencia de formación profesional, de las carencias afectivas y educativas de su infancia y su adolescencia, y de los conflictos psicológicos y sexuales padecidos en su juventud”.
Luís Garrido Guzmán
“La prostitución: Estudio Jurídico y Criminológico” Madrid, Edersa, 1992.


La prostitución no es una expresión de libertad sexual de la mujer, sino que tiene que ver casi siempre con la violencia, la marginación, la dificultad económica y la cultura sexista y patriarcal. De acuerdo con estas tesis, la clave para enfrentar el problema pasa porque la sociedad recupere su capacidad de indignación ante esta forma de esclavitud que es la prostitución. La mayor parte de las prostitutas son mantenidas a través de la fuerza premeditada y el abuso físico pero, a menudo, éste es el resultado del abuso sexual y emocional previo, privaciones y desventajas económicas, marginalización, pérdida de identidad, manipulación y decepción.
Entidades y organismos que luchan contra la discriminación de la mujer:
Coalición Internacional contra el tráfico de Mujeres
y Dirección del Programa de promoción de la mujer (UNESCO).



“… gracias a ella, podrá preservarse la honestidad de las casadas y la virginidad de las solteras”.
San Agustín y Santo Tomás.

“La prostitución no es el oficio más viejo del mundo sino la forma de violencia más antigua”.
Anónimo Feminista


La denominación de “trabajadoras del sexo” no dignifica a la mujer en cuestión, sino a los chulos, proxenetas y traficantes.


“Actividad a la que se dedica quien mantiene relaciones sexuales con otras personas, a cambio de dinero”.
Real Academia Española (XXII edición)


El diccionario incorpora como novedad la entrada prostituto/ta para definir a la persona (hombre o mujer) que ejerce la prostitución.
El diccionario contiene numerosos términos relacionados con la prostitución ejercida, exclusivamente, por mujeres, como son “ramera”, “puta”, “meretriz”, “furcia” entre otras. Los términos relacionados con este concepto, son los más numerosos para definir a las mujeres.
Las instituciones actúan formativamente en la selección de mujeres dedicadas a la sexualidad erótica, (…) forman parte del sistema de prostitución desde instituciones del estado hasta la familia, pero en particular las empresas televisivas, alcoholeras, turísticas, de ropa , etc. Una de sus manifestaciones son los concursos de belleza (…).
Los estereotipos de mujeres a admirar son en general de “mujeres objeto erótico”; las situaciones fantásticas expuestas por los medios enseñan a las mujeres que deben ser objetos eróticos para ser reconocidas, admiradas, deseadas…
Marcela Lagarde:
“Los cautiverios de las mujeres: madresesposas, monjas, putas, presas y locas”.


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Cada año en todo el mundo ingresan en el comercio sexual más de un millón de menores. La mayoría son niñas.

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2    ¿Por qué existe la prostitución?
La prostitución y tráfico de mujeres supone la existencia de una demandade mujeres y menores, sobre todo niñas para su utilización como objeto sexual.
Como otras formas de violencia contra la mujer, la explotación sexual de mujeres es un fenómeno específico de género; la abrumadora mayoría de víctimas son mujeres y niñas, mientras que los consumidores, traficantes y proxenetas son habitualmente hombres.
Si los hombres no considerasen como un derecho evidente la compra y explotación sexual de mujeres y menores, la prostitución y el tráfico no existirían.
Los países donde el progreso ha significado una mejora del estatus de la mujer y de las condiciones en que viven, es decir, en sociedades donde las mujeres y las niñas, tienen garantizados derechos políticos básicos, acceso a trabajos, educación y un nivel de vida aceptable, esto es, donde tienen más alternativas son mucho menos vulnerables. Los traficantes de seres humanos y proxenetas se aprovechan de la subordinación económica, social y legal de mujeres y menores.
¿Qué persona en sus cabales animaría a una mujer joven a “formarse” en esa actividad comercial? ¿Por qué se presta tanta atención a fomentar el “comercio” y no se hace nada para ayudar a las mujeres a salir de él?
Porque es mucho más fácil creer que esas mujeres son prostitutas por elección… Pero si se ha de plantear la cuestión de la elección, planteémosla a los clientes: ¿por qué hay hombres que eligen comprar los cuerpos de millones de mujeres, llamar sexo a esa operación y, aparentemente, disfrutar con ello?


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“Se tiene que reconocer que la explotación y el sufrimiento por parte de las mujeres que se encuentran en la prostitución no son tan solo un problema individual, sino también un fenómeno estructural, donde casi todos los clientes son hombres, y casi toda la mercancía es una mujer.
Se trata de un ejemplo de inigualdades de género perpetuadas”.
Malin Björk


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El factor de la demanda en el tráfico sexual sigue siendo el menos visible. Cuando no se analiza la demanda o se la menciona escasamente, resulta fácil olvidar que en la industria del sexo no se trafica con seres humanos para satisfacer la demanda de los traficantes sino la de los compradores, que son hombres en su mayoría.
Alison Phinney

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3 ¿Quién es el comprador?
“Los hombres que tienen problemas en sus relaciones con las mujeres, los resuelven comprando sexo. Por consiguiente, la prostitución es un problema masculino”.
Sven-Axel Månsson


Tradicionalmente han sido los hombres quienes compran y explotan sexualmente a mujeres y niñas, alegando que actúan desde una necesidad masculina “natural”.
Aunque también existe actividad prostituidora de varones, esta no es proporcional, ni pareja a la prostitución de mujeres. Generalmente en estos casos otros varones son los principales promotores, beneficiarios y compradores de los cuerpos masculinos. Las mujeres como consumidoras o prostituidoras forman parte de una casuística muy reducida.

¿Quiénes son los hombres que consideran tener el derecho a comprar mujeres y niñas y someterlas a todo tipo de actos sexuales dolorosos y violentos?

El comprador de sexo no difiere de la media de los hombres en cuanto a profesión, economía o estado civil.
Según los estudios más recientes realizados por el Instituto Nacional de Salud Pública de Suecia, uno de cada ocho hombres en Suecia ha comprado servicios sexuales al menos una vez en su vida.
La selección se hizo entre individuos representativos de todas las edades y de todas las clases sociales. La mayoría de ellos eran casados o convivían en pareja y tenían hijos. Es probable que se trate de un individuo bien vestido, bien remunerado, padre de familia, de clase media y en viaje de negocios. Personas que tienen dinero, estabilidad, educación y poder; en contraste total con las mujeres y menores que utilizan.


VARONES ENTRE 18 Y 49 AÑOS QUE HAN COMPRADO PROSTITUCIÓN
EN ESPAÑA EN 2003

Balears (Illes) 40 %
Asturias (Principado de) 32 %
Galicia 30 %
Ceuta y Melilla 30 %
Aragón 30 %
País Vasco 29 %
Comunidad Valenciana 29 %
Cataluña 27 %
Murcia (Región de) 26 %
MEDIA NACIONAL 26 %
Navarra (Comunidad Foral de) 25 %
Castilla-La Mancha 25 %
Rioja (La) 25 %
Madrid (Comunidad de) 25 %
Castilla y León 23 %
Extremadura 22 %
Andalucía 21 %
Canarias 21 %
Cantabria 17 %
Fuente: INE. Encuesta de salud y hábitos sexuales 2003. Porcentaje calculado respecto del total de hombres de 18 a 49 años


¿Por qué los hombres compran sexo?
Sven-Axel Manssos ha identificado algunas de las razones por las que los varones compran sexo, clasificándolos en diversas categorías:
Hombres que viven una relación estable y buscan algo distinto.
“Consideran que su relación no funciona y que su vida sexual no es satisfactoria. La compra de sexo les proporciona una diversión sin necesidad de contrapartida. Este grupo incluye también aquellos hombres que pretenden obtener deseos y fantasías sexuales que no pueden, o no se atreven, a solicitar de sus parejas. Las fantasías que evoca la prostitución parecen superar la relación con una prostituta.
Esa relación está siempre disponible para la satisfacción del hombre.
Esa idea es a la vez atractiva y repulsiva, lo que incrementa la excitación y la curiosidad en los hombres”.
Hombres que experimentan problemas en su relación con las mujeres (son los que no pueden conseguir una relación con la mujer de otra forma).

1         “Las razones básicas que hacen fallar las relaciones de estos hombres pueden ser la timidez, miedo, edad madura, disfunciones físicas o mentales, falta de personalidad. La prostituta se convierte en algo fácil de obtener y la compra responde más a una expresión de soledad y problemas de relación que a un deseo o apetito sexual.


2   También puede encontrarse detrás de esta actitud un deseo de dominio y venganza contra las mujeres en general. Los hombres pueden considerar que las mujeres modernas poseen grandes expectativas fuera de toda realidad respecto a ellos y sus actitudes, y siguen aferrados a ciertos criterios e ideales tradicionales.”
Hombres que abusan sexualmente, pues algunos de sus sentimientos y comportamientos se expresan a través de la sexualidad violenta.


Los sociólogos noruegos Prieur y Taksdal los clasifican como:

Perdedores – ”hombres convencionales que se encuentran frustrados por el hecho de que las relaciones convencionales entre hombres y mujeres están cambiando y se aferran al modelo tradicional de dominación y subordinación.

Fiddlers “habitualmente hombres jóvenes incapaces de mantener una relación estable y que contemplan el sexo como otra forma de consumo, una especie de Mc-sex sin mayor contenido. Su visión de la sexualidad está dominada por la pornografía y la violencia”.


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“Tenemos que darles a los jóvenes una nueva visión del mundo, un mundo donde hay un 50 por ciento de mujeres en la morada del poder y ni una sola se vende por la calle.”
Lars Naumburg.
Red de hombres contra la violencia hacia las mujeres

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La violencia suele ir aparejada con la prostitución, ya que casi siempre forma parte del proceso de aprendizaje. Chulos, proxenetas, clientes, mafias callejeras emplean sin ningún tipo de escrúpulos el chantaje, un trato denigrante, agresiones, palizas, etc.
Mariló Hidalgo

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4  ¿Quién es vulnerable?
La pobreza, la dependencia, una educación inadecuada, la falta de vivienda, la adicción a drogas, la discriminación sexual y racial son temas que aparecen constantemente en las historias personales de mujeres y niñas que están siendo o han sido prostituidas. Estudios internacionales demuestran que entre el 65% y el 90% de mujeres y niñas prostituidas, fueron víctimas de abusos sexuales por parte de familiares o conocidos de sexo masculino.
Muchos menores, sobre todo niñas, del mundo de la prostitución, han sido vendidas para ejercerla a una edad temprana por hombres que previamente abusaban de ellas.
Según estudios recientes del Regeringskansliet Ministerio de Industria, Empleo y Comunicaciones (Suecia), la edad media para entrar en la prostitución está en los 14 años.

Circunstancias que favorecen, el ingreso en el mundo de la explotación sexual:
- los malos tratos,
- carencias afectivas fruto de una ruptura de la unidad familiar,
- analfabetismo,
- drogodependencias,
- condiciones vigentes del fenómeno migratorio,
- graves necesidades económicas,
- maternidad de adolescentes,
- ausencia de respaldo social o familiar en determinados momentos de sus vidas, etc.

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“Cuando las barreras legales desaparecen, también desaparecen las sociales y éticas con respecto al hecho de tratar a las mujeres como productos. La legalización de la prostitución supone enviar el mensaje a las nuevas generaciones de hombres de que las mujeres son productos sexuales”.
CATW – Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres

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El tráfico de mujeres, como el de drogas o el mercado negro de bebés, depende de la demanda.
Katheleen Barry

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5   La captación y el proxenetismo
La autora de “Esclavitud sexual de la Mujer”, Kathlenn Barry, maneja dos grandes categorías para catalogar los modos y maniobras que se emplean para introducir y mantener a las mujeres en el ejercicio de la prostitución:

1 – La captación, que la define como la estrategia y táctica para adquirir mujeres y convertirlas en prostitutas.

2 – El proxenetismo que las retiene en la prostitución.

Kathlenn Barry, indica que la captación implica «convencer» a la mujer para que se prostituya, recurriendo para ello a la astucia, el engaño o la fuerza física. Para ella, existen muchas estrategias que los captadores pueden utilizar para hacer vulnerable a una mujer, independientemente de su clase, raza o nivel cultural. En su trabajo, Barry define cinco estrategias de captación.


ESTRATEGIAS DE CAPTACIÓN
1 – amistosas o amorosas
2 – actuaciones de bandas, sindicatos y organizaciones criminales
3 – utilización de agencias reclutadotas de empleo, compañías de baile o matrimoniales
4 – compra/venta
5 – secuestro
Estrategia de amistad y amor
“tiene por finalidad explotar las vulnerabilidades de la víctima potencial.
El objetivo del captador consiste en encontrar adolescentes ingenuas y necesitadas, llevarlas a una relación de dependencia, imbuirles miedo y sumisión, y convertirlas en prostitutas. (…) los proxenetas también explotan el aburrimiento de la socialización femenina, que lleva a muchas jóvenes a buscar aventuras” .

Actuaciones de bandas, sindicatos y organizaciones criminales
El “proxenetismo” y la captación que aparecen como actividades puramente autónomas no podrían funcionar sin una red social de vínculos masculinos que apoya y facilita esa práctica y es, en sí misma, una actividad criminal «organizada». En este nivel, la actividad criminal organizada se concreta en unas relaciones de trabajo informales y una organización flexible. Se trata de una cofradía de proxenetas, captadores, administradores de hoteles y moteles, policías, fiadores, médicos, abogados, etc., los cuales forman una red protectora que facilita el tráfico de las mujeres hasta los clientes.

Utilización de agencias reclutadoras de empleo, compañías de baile o matrimoniales
“Las agencias de empleo, ya sea que busquen secretarias, bailarinas, actrices o trabajadoras domésticas, son fachadas muy eficaces para transportar mujeres a países extranjeros. Constituyen lo que INTERPOL llamaba un tráfico encubierto y siguen representando una de las principales estrategias de captación. La falsa agencia proporciona un contrato, con el cual se obtienen o falsifican pasaportes, visas, permisos de trabajo y otros documentos necesarios. No hay dificultad para pasar por inmigración y las jóvenes no ofrecen resistencia, porque suponen que están en camino hacia una interesante aventura en otro país. Esta estrategia también se emplea para traficar con mujeres y jóvenes para convertirlas en esclavas domésticas, además de para forzarlas a prostituirse”.




Compra/venta
La venta de mujeres a cambio de dinero todavía se practica en todo el mundo en diversas circunstancias. En las zonas rurales miserables de algunos países sudamericanos es posible comprar adolescentes a sus padres. En las zonas metropolitanas, los proxenetas venden sus prostitutas a otros proxenetas.
Tras la guerra de Vietnam las redes internacionales adquirían para los burdeles alemanes mujeres tailandesas a 1.000 dólares entre las más de 100.000 que fueron previamente reclutadas para solaz de los soldados americanos.
Actualmente esta en auge el ”tour sexo-matrimonial” que incluye turismo sexual y la oportunidad de comprar una esposa.

Secuestro
El secuestro, como otras prácticas de esclavización sexual, sigue pareciendo inexistente. Algunos de quienes luchan contra la esclavitud sexual, consideran que ahora las jóvenes son captadas más fácilmente mediante anuncios de empleos en el extranjero, sin embargo, si se examina la esclavitud sexual en su conjunto (…), la incidencia del rapto sigue siendo muy significativa.
Las jóvenes que han huido de sus casas, las que tienen antecedentes delictivos y las mujeres que bailan en los bares son fáciles presas de los captadores de esclavas sexuales, y no son fácilmente reconocidas como víctimas.
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“Un cuerpo que los hombres compran para satisfacer sus necesidades sexuales, y que pueden usar a su antojo porque para eso pagan.
¿Cómo pensar que la legalización de este estatuto puede contribuir a valorar socialmente a las personas que lo representan?”
Carmen Vigil.


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6   El proxeneta
(lat., der. Del griego. Proxeneo, ser mediador, de próxenos, patrono).
Según la definición legal, un proxeneta, es alguien que vive de las ganancias de una prostituta. El proxeneta ubica a las mujeres en su zona o negocio, a veces le procura “clientes”, fija las asignaciones por “servicio”, se apodera de todo o casi todo su dinero, y se supone que debe sacarla de la cárcel si llegan a detenerla.
El mundo del proxenetismo va desde el proxeneta callejero hasta las bandas y redes internacionales, que controlan desde el proceso de captación hasta los locales de alterne, hoteles, saunas y salones de relax, es decir todo el circuito prostituidor.
En algunos países los proxenetas han conseguido legalizar sus actividades, fomentando la reglamentación de la actividad a través de un alejamiento oficioso de las estrategias prostituidoras más violentas.
Estas redes legalizadas pueden ser autónomas de los procesos de captación, aunque configuran el último escalón de un negocio con relaciones lo suficientemente flexibles como para permitir trabajar de manera totalmente independiente o colaborar de manera puntual o constante –aunque encubierta- con los proveedores de mujeres.
Como se ha indicado en la “Esclavitud sexual de la Mujer”, esta “cofradía de proxenetas”, no podría existir sin la participación de una red que va desde los captadores, hasta ciertos administradores de hoteles, policías, fiadores, médicos, abogados, hasta los clientes.


Chotis y Proxenetismo.
La aceptación del chulo como personaje popular
Una de las canciones emblemáticas de la Revista española, recoge la figura del proxeneta o chulo citando expresamente dos de las estrategias esenciales en el proceso de captación: la violencia física “(como no suelte la tela dos morrás la suministro)” y la manipulación psicológica junto a la quiebra del carácter “(las educo y estructuro y las saco luego un duro)”.
Los sociólogos Christina y Richard Miller indican en su Black Players que “un chulo desea más la mente de su hembra que su cuerpo”. El Pichi es uno de los chotis más populares en España. Victoria Sau, hace reflexionar sobre el perverso hecho de que en la revista “Las Leandras”(1931) se haga cantar este chotis a una mujer. El significado que adquiere este detalle trata de hacer participes a las mujeres del fomento de la tolerancia y complicidad social con esta forma de explotación de las mujeres.
1. Citado por Kathlenn Barry
2. Diccionario Ideológico Feminista Vol II

EL PICHI
¡Pichi! Es el chulo que castiga
del Portillo a la Arganzuela,
porque no hay una chicuela
que no quiera ser amiga
de un seguro servidor.
¡Pichi! Pero yo que me administro
cuando alguna se me cuela,
como no suelte la tela
dos morrás la suministro,
que atizando la candela
yo soy un flagelador (…)
¡Pichi! No repara en sacrificios, las educo y
estructuro
y las saco luego un duro
pa gastármelo en mis vicios
y quedar como un señor (…)


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El proxenetismo es la profesión más antigua del mundo

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“Espejo convexo de las relaciones sociales de sexo” y clave de la dominación masculina, la prostitución se inscribe en la línea de las violencias de las que son objeto las mujeres por parte de los hombres en cualquier sociedad y de las prerrogativas reconocidas a la sexualidad masculina”.
Anne Rapin
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La mayoría de las mujeres prostituidas están en graves situación de exclusión social. En nuestro país, más del 85% son inmigrantes procedentes de países en vías de desarrollo.

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7  Formas que adopta el ejercicio de la prostitución
A      Prostitución de calle: la que se ejerce en zonas delimitadas de la ciudad como pueden ser los parques y plazas públicas, los cascos antiguos, “barrios chinos” o zonas portuarias, efectuándose el contacto sexual en pensiones modestas de las cercanías, en los parques o en los vehículos de los clientes.

B    Prostitución en locales y clubes de alterne: Estos establecimientos cuentan con instalaciones y servicios que ofrecer a sus clientes, si bien la prostitución de mujeres constituye la base del negocio.

C     Prostitución en domicilios privados.

D     Nuevas formas de prostitución: se incluyen aquí la prostitución en hoteles de lujo, en salones de masaje, los servicios de acompañamiento, el turismo sexual, la prostitución vía Internet.

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“Si en otros tiempos el único camino hacia la prostitución venía señalado por la crudeza de una pobreza económica, hoy es la adicción a las drogas y la condición de clandestinidad a las que se aboca a las inmigrantes indocumentadas, las que marcan el itinerario hacia la discriminación y marginación social que gravan secularmente a estas mujeres.
El grado de opresión y de actitudes coactivas sobre cualquier persona que se ve inmersa en este mundo alcanza, en las mujeres indocumentadas, la categoría de la pura y simple esclavitud.”
La prostitución: realidad y políticas de intervención pública en Andalucía.
Abril 2002. Defensor del Pueblo Andaluz

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Las mujeres en situación de prostitución sufren la violación permanente de sus derechos humanos

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8     Violencia  y prostitución
La mayoría de las mujeres prostituidas sufren agresiones físicas, amenazas y violaciones, palizas, torturas, embarazos no deseados, infertilidad y daños permanentes del esqueleto y las zonas genital y anal, durante el ejercicio de la actividad.
Esta violencia es ejercida tanto por parte de compradores como de los proxenetas.
Otro constante peligro que corren es el riesgo de contraer infecciones y enfermedades sexuales transmitidas por los proxenetas y compradores, entre las que hay que incluir el VIH y SIDA. Esto no solo causa graves daños en las mujeres y niñas sino que también constituyen terribles violaciones de su integridad, dignidad y derechos como seres humanos.
El hecho de que estos actos sean realizados a cambio de dinero no mitiga o disminuye de manera alguna el inmenso daño físico y mental infligido a sus cuerpos y mentes.
La mayoría de las mujeres prostituidas (3)presentan cuadro de estrés postraumático que produce secuelas que pueden duran toda la vida.
Estudios internacionales demuestran que las mujeres que ejercen la prostitución sufren los mismos traumas emocionales que los veteranos de guerra y víctimas de tortura. Pueden padecer los mismos síntomas: ‘flashbacks’, fuerte ansiedad, depresión, insomnio y estrés.
Los suicidios e intentos de suicidio son frecuentes.
Un estudio canadiense demuestra que las mujeres que están sometidas a la prostitución corren un riesgo 40 veces más grande de ser asesinadas que el resto de la población femenina.
3. People in Prostitution Suffer from wartime trauma symptoms caused by acts of violence against
them”, trabajo de la doctora Melissa Farley, psicóloga e investigadora del Kaiser Foundation Research Institute (California) Investigación realizada sobre un grupo de 130 mujeres prostitutas de edades comprendidas entre 14 y 61 años, en San Francisco, de las cuales dos terceras partes sufrían el síndrome de estrés postraumático. Estos resultados fueron presentados en el congreso anual de la Asociación Americana de Psicología celebrado en el año 1998. El texto de su artículo puede ser consultado en http://www.kaiserpermanente.org/newsroom/releases/prostitution.html.

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“Lo que las mujeres prostituidas tienen que soportar en su ‘trabajo’ equivale a lo que en otros contextos correspondería a la definición aceptada de acoso y abuso sexual. ¿El hecho de que se pague una cantidad de dinero transforma ese abuso en un ‘empleo’ al que se da el nombre de ‘trabajo sexual comercial’?”
Janice Raymond




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Las mujeres traficadas y prostituidas son usadas y abusadas por los clientes/prostituidores y reducidas a la mera condición de mercancías u objetos sexuales

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Si se legaliza la prostitución se legaliza la violencia y el maltrato.
Somali Man. Premio Príncipe de Asturias de Cooperación 1996

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13    Salir de la Prostitución
En la mayoría de los casos, los proxenetas y los dueños de los burdeles utilizan la violencia, las amenazas y la adicción a todo tipo de drogas para controlar a las mujeres y dificultar su salida del mundo de la prostitución.
Según el defensor del Pueblo Andaluz:
“El abandono de la prostitución se produce frecuentemente después de haber agotado sus fuerzas por enfermedad o porque ya no reporta ningún beneficio económico al proxeneta. Por ello, es frecuente el ahorro de algún dinero durante la vida de ejercicio, como forma de reservar recursos para cuando la edad les impida seguir en el mercado de la prostitución. Sin embargo, la mayoría de las mujeres y niñas abandonan la prostitución traumatizadas, enfermas y tan pobres como cuando entraron en ella, por lo que en muchos casos acaban viviendo de la mendicidad.”

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Datos estadísticos
-Según la Organización Internacional de Migraciones, el 80% de las casi 10.000 mujeres víctimas de tráfico en Alemania proceden de países de Europa Central o del Este.
-En 1997, las autoridades alemanas detuvieron a más de 1.500 mujeres víctimas de tráfico, expulsando a 95% de ellas.
-La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) calcula que cada año son 100.000 las jóvenes que son víctimas de esta pesadilla.
Incluso el Ministerio del Interior ucraniano ha llegado a reconocer que 400.000 menores de 30 años dejaron el país durante la última década para formar parte del mercado del sexo.
-300.000 mujeres ejercen la prostitución en España según datos del Instituto de la Mujer de 1995. Aunque no se han vuelto a dar cifras de manera oficial, se calcula que desde l995 hasta hoy se puede haber duplicado esta cifra.
-Según las organizaciones que trabajan en prostitución, el 90% de las personas que la ejercen son mujeres, el 3% son hombres y el 7% son transexuales.
-Según las organizaciones que trabajan con mujeres prostituidas el 87% son mujeres migrantes, procedentes fundamentalmente de América latina, Africa Subsahariana y en los últimos años mujeres de la Europa del Este (Ucrania, Rusia…).
-Según datos de la Oficina Internacional de Migraciones del año 1995, 500.000 mujeres entran cada año en la Unión Europea a través de las redes del tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual.
-4.000.000 millones de mujeres y niñas en todo el mundo están siendo víctimas de la trata y el tráfico con fines de explotación sexual, según el Informe del Fondo de Población de Naciones Unidas del año 2000.
-Un 70 % de hombres declaran haber demandado en algún momento de su vida la prostitución de otra persona.
-12.000 millones de dólares mueve la industria del sexo anualmente en el mundo. Es el segundo negocio más importante en el mundo superando al tráfico de armas y al tráfico de drogas.

El presente es un extracto. El texto completo puede ser leído en







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